"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

miércoles, 15 de abril de 2026

Medicos haciendo fraude

Cuando era niño mis padres me enseñaron a confiar plenamente en los médicos. En esa época se confiaba en ellos porque se esperaba que fueran personas íntegras. Estudié medicina admirando a mis profesores que siempre se mostraron como modelos a imitar. A lo largo de más de casi cuarenta años de ejercicio profesional he interactuado con profesionales íntegros en todo el sentido de la palabra, con muy pocas excepciones. 

Por eso me generó tanto impacto la noticia de al menos cuarenta médicos que hicieron fraude en el examen de admision a residencia (especializaciones médico quirúrgicas) el pasado 10 de abril de 2026.   (leer la noticia acá: Fraude en el examen de Admisión a la UdeA). 

Inmediatamente los medios de comunicación hicieron eco del suceso, estallaron los chat y redes sociales a deplorar el hecho. Las sociedades médicas y las Academias de Medicina publicaron textos repudiando lo ocurrido.  

Muchos culparon a la sociedad actual que aliena a las personas y las impulsa en una carrera desenfrenada por los logros sociales y económicos. Otros lanzaron sentencias en las cuales se afirmaba que los profesionales que logran hacer su especializacion por medio de trampas siempre tendrían ese peso en sus conciencias. Muchos culpaban la carencia de ética en las universidades. Todos buscaban culpables, menos en los médicos que hicieron fraude. 

Mi reflexión sobre el asunto es tajante: ninguna sociedad puede permitirse tener profesionales sin ética y mucho menos en el area de la medicina. 

El primer punto es la falta de valores de la sociedad. Contrario a los que expresaron unos los colegas, estoy convencido de que ninguno de los médicos que hizo trampa, se hubiera sentido culpable de ello de haber conseguido el cupo. Incluso, creo que en secreto estarían muy orgullosos de que su astuto plan les hubiera abierto el camino. ¿Por qué lo digo? porque sé de primera mano que en ningun momento sienten que han hecho nada malo (la frase "el vivo vive del bobo" es una consigna que se enseña en muchos hogares). Tuve compañeros que se enorgullecían de las trampas que hacían y varias décadas después las narran como experiencias épicas sin el menor atisbo de pena.  

Cuando era Jefe de Apoyo Asistencial de una clínica de la ciudad, recibí la solicitud de una universidad para revisar una fotocopia de una incapacidad de un estudiante de octavo semestre de medicina que supuestamente había  expedido un profesional de la institución. Les había parecido sospechosa.  La revisamos y efectivamente confirmamos que había tomado una incapacidad antigua y le había modificado las fechas. Naturalmente, certifiqué que la incapacidad era falsa y que el estudiante no había consultado recientemente. Lo increible de todo fue que el muchacho se apareció unos días después a mi oficina a pedirme que lo ayudara porque la universidad lo había suspendido por un semestre. Me decía que lo que había hecho no tenía nada de malo. Que él no había matado a nadie y que solo había cambiado la incapacidad porque tenia un examen, había bebido mucho el día anterior y no había estudiado. Para él, alterar un documento, suplantar un médico y fingir estar enfermo no tenía nada de malo. 

No sé qué pasó con ese muchacho. Sé que se fue muy asustado cuando le conté que alterar un documento legal podía darle varios años de cárcel según el código penal.  Espero que la universidad no solo lo hubiera suspendido sino que jamás haya podido graduarse de médico. No me imagino lo que será capaz de hacer. 

Eso me lleva al otro punto. La ética no se enseña. Se puede aprender pero no se puede enseñar. La ética se aprende mientras vemos a nuestros padres, a nuestros abuelos, a nuestros profesores o a nuestros líderes caminando por la vida. Ningún colegio ni ninguna universidad nos puede enseñar ética.

Las facultades de medicina deben incluir la ética dentro de sus programas como parte de su entrenamiento, como espacios de discusión, pero no pueden asegurar que los estudiantes aprenderán a ser éticos. 

El escándalo no debería ser que cuarenta médicos hayan intentado hacer fraude. El escándalo verdadero es que las universidades hayan graduado a esos médicos cuando tuvieron mínimo seis años para saber si merecían serlo.

Se ha dicho que la universidad debe formar...  pero tal vez ese es el error.  La universidad debería abrir la puertas al que ya tiene una formación desde su casa. El joven que no tiene principios éticos no los va a cambiar porque les dan una clase. 

Lo que ocurrió en ese examen se evitaría si en lugar de tratar de enseñar ética (en forma tardía) en la universidad, se hiciera una selección de los candidatos a ser médicos entre los bachilleres que demuestren tener principios éticos. 

Es cierto que se pueden colar algunos, pero durante los seis años que dura la carrera se pueden detectar a aquellos que no merecen ser médicos e irlos descartando. Necesitamos que no sea solo el nivel de conocimiento el que determine si una persona cumple con los criterios para ser médico. Se requiere que la ética sea también un criterio de selección.

¿Y qué es la ética?

Quiero hacer énfasis en que no es lo mismo la moral, la ética y lo legal. 



Lo legal es lo que está permitido por un Estado y 
está determinado por las leyes y normas. 

Lo moral esta definido por las costumbres y generalmente está asociado con las religiones o creencias.

Lo ético se considera correcto desde el punto de vista antropológico desde el punto de vista ontológico o de la filosófia. 

Pongo un ejemplo: 

Para los alemanes en la segunda guerra mundial, quitarle las propiedades a los judíos era completamente legal. Para algunos, atacar a los judios no era inmoral (era aceptable dentro de sus creencias). La ética por el contrario tiene un punto de vista antropológico (no religioso ni legal). Bajo ninguna circunstancia humana sería ético eliminar judíos. 

Hace miles de años era legal tener esclavos; ahora es ilegal.  Para algunas religiones era moralmente aceptable tenerlos, para otras no. La ética trasciende las creencias y las leyes y se centra en lo correcto desde la perspectiva del ser humano.  

No siempre lo legal es lo correcto. No necesariamente la moral determina lo correcto. Tener sexo antes del matrimonio, por ejemplo, fue inmoral por mucho tiempo en nuestra cultura. Ahora no lo es. 

La ética no depende de leyes o normas religiosas. Depende de la integridad del ser y ser reduce a una decisión estrictametne personal. 

Mientras lo legal y lo moral cambian con las sociedades, la ética permanece en el tiempo como la mejor forma de vivir como ser humano. 

 


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