"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

miércoles, 25 de enero de 2023

Mausoleo. Cuento de Carlos Alberto Velásquez C

De mi libro EL RETRATO DEL SEÑOR ROSSI, Y OTROS CUENTOS, les comparto la lectura del cuento MAUSOLEO. 

Dicho relato está basado en hechos reales ocurridos en Medellín a principios del siglo XX. 

Al final les dejo la referencia. 

Agradecimientos al Dr. Emilio Restrepo y a Teledonmatías por la realización del video. 


Más información (con fotografías):
  El mausoleo de Jesus María Amador



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EL RETRATO DEL SEÑOR ROSSI, Y OTROS CUENTOS. 


ISBN 978-958-49-5892-1
Autor: Velasquez Cordoba, Carlos Alberto
Editorial: Libros para Pensar
Prólogo a cargo de Luis Fernando Macías - Emilio Restrepo
Diseño: María Isabel Velásquez E.
Materia: Narración de cuentos
Publicado: 2022-04-30
Número de edición: 1
Número de páginas: 216
Tamaño: 14x21cm.
Encuadernación: Tapa blanda o bolsillo
Soporte: Impreso
Idioma: Español




También disponible en librerías o en la página web de la Editorial Libros para Pensar.

Pedidos directos al autor: calveco@une.net.co 
WhatsApp  305 3997940




miércoles, 18 de enero de 2023

Mi cuerpo, mi decisión.

Hace días leí en el periódico la impactante historia de una mujer de veintisiete años, que desesperada por su situación personal, decidió tirarse con su hija a las vías del metro de Medellín (lea la nota periodística acá).


La mujer sobrevivió un par de horas y murió en un quirófano mientras que los médicos luchaban por salvarle la vida. Su hija, una niña de seis años, quedó gravemente herida, pero sobrevivió, aunque debió amputársele la pierna.

Esta noticia me puso a pensar ¿cómo es posible que una madre quiera la muerte de su hija? En las redes sociales explotaron los comentarios sobre la crisis sobre la salud mental de nuestra sociedad. Suicidarse y arrastrar a sus hijos a la muerte es un problema de salud mental. 

Pero matar a sus hijos en el vientre, no se considera un exabrupto. Nadie parece dudar de la salud mental de las madres que prefieren que sus hijos mueran para librarse de la responsabilidad de tenerlos. A eso no lo consideran como un problema de salud mental: lo llaman aborto, y les parece de lo más normal. Incluso, para engañar a la conciencia, cambian el discurso, y lo denominan "Interrupción voluntaria del embarazo", y así abstenerse de mencionar la muerte del feto para no generar culpabilidad en la madre o en quienes matan al bebé.  

El sueño de todo proabortista es que el feto muera y que la madre resulte ilesa. De hecho, despedazar un feto con total impunidad se considera uno de los "mayores logros" de la sociedad progresista. Entre sus justificaciones, está el bienestar social, económico y mental de la mujer (¡que a pesar de todo, seguirá siendo la madre de un hijo muerto!), que los fetos no tienen conciencia de sí mismos, que no son personas, que no son seres humanos. 

"Mi cuerpo, mi decisión", suelen proclamar, con egoísmo, las mujeres, al anteponer sus deseos de evitar las consecuencias de un embarazo, en lugar de prevenirlo. Nadie habla del ser que hay en el vientre, porque evidentemente aún no puede decidir. 

Una mujer que, desesperada, decide quitarse la vida junto con su hija para evitar el sufrimiento de ambas, suena muy parecido a la mujer que va a que le practiquen un aborto en un lugar clandestino, sin ningún tipo de cuidados higiénicos, donde lo más probable es que ambas mueran. Puede que la madre no tenga intención de morir, pero en su desespero ella también pone su vida en riesgo. 

Cuando leí el artículo pensé en nuestra sociedad actual, que condena el aborto clandestino (porque hay riesgo de muerte para la madre), pero aprueba abiertamente el aborto medicalizado. 

En otras palabras, los progresistas ven con buenos ojos a las gestantes que se paran en una plataforma segura, sacan a sus bebés del vientre y los arrojan a las vias para ser despedazados por las ruedas del tren, siempre que no haya riesgo para ellas. ¿Acaso hay diferencia con el aborto medicalizado?  Lo importante para ellos es que la mujer pueda salir intacta de la estación del metro y continuar su vida como si nada hubiera pasado.  

Es muy triste que una madre se arroje al tren con su hija. En este caso la mujer murió y la hija sobrevivió (con grandes secuelas físicas y psicológicas). Si la niña hubiera muerto pero la madre hubiese, sobrevivido, la noticia quizás provocaría más escándalo. 

Paradójicamente, a muchos les resultaría aceptable si la mujer hubiera matado a su hija antes de que naciera. El problema solo existe, porque que trató de matarla seis años después, cuando ya podía hablar y expresarse; cuando ya podía salir en los diarios, convertirse en noticia y recibir abiertamente el epíteto de "niña inocente". 

En un aborto "bien hecho" se arroja al hijo indefenso a las vías del tren desde una plataforma segura para la mujer, ¡y la sociedad aprueba eso! ¿Cuántos hijos son despedazados en clínicas de aborto, para tranquilidad de la madre, sin que nadie se entere?

En este caso el aborto resultó al revés. El ejercer la consigna "mi cuerpo, mi decisión", terminó con la muerte de la madre, pero sobrevivió su hija —de paso, con una herida indeleble—.

Termino esta reflexión con una frase contundente extraída del artículo mencionado: 

"La niña, inocente de esta situación, perdió la pierna izquierda y, apenas seis días después, se enteró de que tampoco tenía a su madre. Entre lágrimas le pidió a Dios que algún día le permitiera volver a observar el rostro de la mujer que la trajo al mundo y que la amó con todas sus fuerzas".

¿Acaso eso fue amor?  Para mí fue, además de un acto de egoísmo, fue un horroroso crimen. Querer matar a un hijo, lo es, independiente del momento en que se decida hacerlo, o de si se hace en privado o en público. 

¿Hasta cuándo permitiremos que las mujeres, bajo la premisa de ejercer el derecho al libre desarrollo de la personalidad, sigan arrojando sus hijos a las vías del tren/clínicas de aborto, mientras gritan con orgullo "mi cuerpo, mi decisión"? 

Definitivamente, nuestra sociedad sí tiene un grave problema de salud mental. 


Posdata:

El día que publiqué este artículo, el gobierno de Colombia anunció que, a partir de ahora, las niñas menores de 14 años pueden pedir que se les practique un aborto sin requerir consentimiento de sus padres o tutores. 

¿Acaso queda alguna duda de que estamos en una sociedad enferma? 

miércoles, 11 de enero de 2023

El cuarto rey mago

Les comparto una leyenda anónima que he leído en diferentes revistas y últimamente en internet. Si alguien conoce quién es el autor, por favor me cuentan. 


LA LEYENDA DEL CUARTO REY MAGO


Se cuenta que había un cuarto Rey Mago (ARTABÁN), que también vio brillar la estrella sobre Belén y decidió seguirla. Como regalo pensaba ofrecerle al Niño un cofre lleno de perlas preciosas. Sin embargo, en su camino se fue encontrando con diversas personitas que iban solicitando de su ayuda.

Este Rey Mago las atendía con alegría y diligencia, e iba dejándoles una perla a cada uno. Pero eso fue retrasando su llegada y vaciando su cofre. Encontró muchos pobres, enfermos, encarcelados y miserables y no podía dejarlos desatendidos. Se quedaba con ellos el tiempo necesario para aliviarles sus penas y luego procedía su marcha, que nuevamente era interrumpida por otro desvalido.

Sucedió que cuando por fin llegó a Belén, ya no estaban los otros Magos y el Niño había huido con sus padres hacia Egipto, pues el Rey Herodes quería matarlo. El Rey Mago siguió buscándolo, ya sin la estrella que antes lo guiaba.

Buscó y buscó y buscó… y dicen que estuvo más de treinta años recorriendo la tierra, buscando al Niño y ayudando a los necesitados. Hasta que un día llegó a Jerusalén justo en el momento que la multitud enfurecida pedía la muerte de un pobre hombre. Mirándolo, reconoció en sus ojos algo familiar. Entre el dolor, la sangre y el sufrimiento, podía ver en sus ojos el brillo de la estrella. ¡Aquel miserable que estaba siendo ajusticiado era el Niño que por tanto tiempo había buscado!

La tristeza llenó su corazón, ya viejo y cansado por el tiempo. Aunque aún guardaba una perla en su bolsa, ya era demasiado tarde para ofrecérsela al Niño que ahora, convertido en hombre, colgaba de una Cruz. Había fallado en su misión... 

Y sin tener a dónde más ir, se quedó en Jerusalén para esperar que llegara su muerte.

Apenas habían pasado tres días cuando una luz aún más brillante que la de la estrella, llenó su habitación. ¡Era el Resucitado que venía a su encuentro! 

El Rey Mago, cayendo de rodillas ante Él, tomó la perla que le quedaba y extendió su mano mientras hacía una reverencia. Jesús le tomó tiernamente y le dijo:

“Tú no fracasaste. Al contrario, me encontraste durante toda tu vida. Yo estaba desnudo, y me vestiste. Yo tuve hambre y me diste de comer. Tuve sed y me diste de beber. Estuve preso, y me visitaste. Pues yo estaba en todos los pobres que atendiste en tu camino. 

¡Muchas gracias por tantos regalos de amor, ahora estarás conmigo para siempre, pues el Cielo es tu recompensa!"

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Feliz día de Reyes. 

domingo, 8 de enero de 2023

Bicentenario de Alfred Russel Wallace

En 2009 publiqué una entrada con ocasión al bicentenario de Darwin, donde explicaba que la famosa teoría de la evolución fue postulada al mismo tiempo por Charles Darwin y por Alfred Russell Wallace. Infortunadamente, Darwin se volvió famoso y Wallace quedó en el olvido. 

En su momento prometí recordarles cuando Wallace tuviera su bicentanario. ¡Es el momento! 

Alfred Russel Wallace nació un 8 de enero de 1823 y murió el 7 de noviembre de 1913. 

Los textos escolares hablan de Charles Darwin como la persona que propuso la Teoría de la Evolución basada en la Selección Natural. Darwin estudió durante más de veinte años las características de varias especies animales para llegar a dicha conclusión. Viajó por muchos países en el Beagle y estudio múltiples especímenes. Publicó su teoría en el libro "el Origen de las Especies".

Sin embargo, lo que pocos saben es que otro científico contemporáneo de Darwin, un galés llamado Alfred Russel Wallace viajó por el Amazonas y llegó a las mismas conclusiones. 

Incluso, envió sus notas al profesor Darwin para que este las revisara. Cuando éste lo leyó, se encontró con lo que calificó como el mejor resumen imaginable de las ideas que él mismo llevaba gestando trabajosamente desde hacía más de veinte años.


Tras consultar con Charles Lyell y el propio Wallace, Darwin realizó una presentación pública ante la Sociedad Linneana de Londres el 1 de Julio de 1859, acreditando a Wallace como codescubridor.

El mundo entero recuerda a Charles Darwin como el primero en hablar de la Evolución, y por dicha razón, fue el primero en  luchar con la iglesia, los medios de comunicación e incluso con una esposa creyente que constantemente discutía con él por culpa de la evolución.






Si quieres conocer los pormenores de la presentación de Darwin y Wallace en la Sociedad Linneana, sigue este enlace dando clic acá. 

Sea esta mi oportunidad de brindar un homenaje al otro científico desconocido. 

miércoles, 4 de enero de 2023

Reglas para ser buen piloto.

Me encontré este texto por casualidad y pensé que estos consejos serían muy útiles para el nuevo año; ya seas piloto, o simplemente pretendas mantener el control de tu vida en este nuevo ciclo.

Aunque parecen frases en broma, créeme que tienen mucha sabiduría. Pueden aplicarse en muchos otros aspectos de la vida.  


REGLAS PARA SER BUEN PILOTO


1.Volar no es peligroso. Estrellarse sí es peligroso.

2.Es mejor estar en tierra deseando estar en vuelo; que estar en vuelo y desear estar en tierra.

3.Hay pilotos tontos y hay pilotos viejos. Pero no hay ningún piloto tonto y viejo.

4.Se empieza a volar con una bolsa llena de suerte y otra vacía de experiencia; el truco consiste en llenar la de experiencia antes de vaciar la bolsa de la suerte.

5. Si empujas la palanca de mando hacia adelante, las casitas se hacen más grandes, si tiras de ella hacia atrás, se hacen más pequeñas. Salvo que mantengas la palanca totalmente atrás: entonces las casas se harán grandes otra vez.

6. Todo despegue es opcional, los aterrizajes son obligatorios. Por eso, intenta mantener siempre el mismo número de aterrizajes que de despegues.

7. Mantente fuera de las nubes. Los sabios aseguran que las montañas suelen esconderse detrás de ellas.

8. Cuando dudes, mantén la altitud, nadie ha chocado nunca contra el cielo.

9. Las tres cosas menos útiles para un piloto son: la altitud por encima, la pista detrás y el segundo antes.

10. El único momento en el que tienes demasiado combustible a bordo es cuando la aeronave está en llamas.

11. La hélice es simplemente un ventilador enorme enfrente del avión que se utiliza para mantener fresco al piloto. Cuando se para, entonces el piloto comienza a sudar.

12. Nunca dejes que tu aeronave te lleve a un sitio donde tu mente no haya estado al menos diez minutos antes.

13. Es siempre una buena idea mantener la nariz de la aeronave apuntando hacia adelante tanto como sea posible.

14. Recuerda, la gravedad no es simplemente una buena idea, es la ley y no debes rechazarla de forma caprichosa.

15. La probabilidad de sobrevivir es inversamente proporcional al ángulo de descenso. A mayor ángulo de descenso, menores probabilidades de supervivencia y viceversa.

16. Un buen aterrizaje es aquel del que puedes salir andando. Un aterrizaje “perfecto” es cuando la aeronave puede ser utilizada otra vez.

17. Hay tres simples reglas para conseguir aterrizajes suaves. Desgraciadamente nadie conoce cuáles son.

18. Se sabe cuando se ha aterrizado con el tren arriba, pues necesitas potencia de despegue para parquear.

19. Aprende de los errores de los demás. Nunca vivirás lo suficiente para cometer todos ellos tú mismo.

20. El buen juicio proviene de la experiencia. Desgraciadamente, la experiencia normalmente es resultado de malas decisiones.

21. Mira a tu alrededor. Siempre hay algo que has olvidado.


Tomado de algunascosas.com y publicado por el Grupo Rotornautas en facebook.