"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

jueves, 30 de abril de 2026

La historia clínica. Uno de los mejores libros académicos de la FIlBo 2026

Esta semana quiero compartir un logro con los lectores:  

Mi más reciente libro: LA HISTORIA CLINICA, TODO UN CUENTO, fue catalogado como uno de los mejores libros académicos de 2025-2026

Esto no hubiera sido posible sin la colaboracion de muchas personas que contribuyeron con el texto y con la participacion de otros escritores, editores, correctores, y un centenar de personas. Un agradecimiento especial al Fondo Editorial Remington, al doctor Emilio Restrepo y al profesor Memo Anjel, quien amablemente hizo el prólogo. 





 

Aprovecho para compartirles el conversatorio que tuve con el médico y escritor Emilio Alberto Restrepo sobre el libro el 24 de abril en la FilBo 2026.  
Los invito a ver el video y a antojarse del libro. 


Pueden adquirir el libro en las del Fondo Editorial Remington, las  librerías universitarias, librería de la U, librería Grammata, o pidiéndolo directamente conmigo al whatsApp 3155056503





miércoles, 22 de abril de 2026

Soy anti-progresista... y me gusta la Coca-Cola

Me preguntan por qué estoy en contra de los auto llamados "Progresistas",  en contra de la cultura Woke, o de las ideologías actuales. La respuestas es simple, me gusta ejercer la libertad sobre lo que creo, sobre lo que pienso y, asumir la responsabilidad sobre lo que hago. Y nunca he considerado que mis creeencias deban ser impuestas a la fuerza a los que piensen diferente de mí. 

Estoy en contra de que me imponga la obligatoriedad de hacer o recomendar un aborto, estoy en contra de que se me acuse de no apoyar el asesinato de una persona por parte de un médico bajo el nombre de "eutanasia"; de que me obliguen a decirle "mujer" a un hombre que nació hombre y que, en un gravísimo acto de intolerancia hacia su propio sexo, decidió que quería ser mujer. 

Igualmente, soy un libertario y estoy en contra de que mis creencias deban ser obligatorias para los demás. 

Lo pondré en un ejemplo. 

Personalmente me gusta tomar Coca-Cola. Disfruto su sabor, y trato de tomarla al menos una vez al dia. 

La gran mayoría de las personas en el momento actual consideran que la Coca-Cola es un refresco maldito, que produce obesidad (la cual no tengo),  que produce diabetes (la cual, hasta ahora no tengo), que produce arrugas (que sí tengo), y que, en resumen, es un veneno que hay que evitar a toda costa. 

Por ahora la gente tiene todo el derecho a decirme que debo dejar de consumirla, y yo tengo todo el derecho a ignorarlos. Hasta aquí no vemos ningun problema. Es mi decisión tomarla, y debo asumir las consecuencias de hacerlo. 

Pero un día me canso de la cantaleta y digo que soy una minoría que tengo derecho a tomarla y que me siento ofendido cada que alguien dice que la Coca-Cola es mala. Entonces exijo que nadie me diga lo dañino que es, porque eso lo considero un "discurso de odio". 

Si alguien en el trabajo me dice "no tomes tanta Coca-Cola, que te hace daño" yo empiezo a denunciarlos por agresión, y por estár difundiendo discursos de odio. Lo denuncio por atentar contra el libre desarrollo de mi personalidad.  

Vayamos mas allá: yo empiezo a exigir que ninguna revista médica, ningun profesional de la salud pueda afirmar que la Coca-Cola es dañina. De lo contrario se les impondrá una multa por ofender a una minoría, por fomentar la intolerancia a la diversidad y por promover discursos de odio. Mi médico ya no podrá recomendarme dejar de tomarla por miedo a que lo denuncie al Tribunal de Ética o a la Fiscalia por ser un "fascista" que aborrece a las minorías a las que nos gusta dicho refresco. 

Incluso, podemos ir mucho más lejos. Mi colectivo minoritario podría exigir que en los colegios y escuelas se diga que la Coca-Cola no es dañina, y que, por el contrario, es un símbolo de los que luchamos a favor de la libertad de expresión y en  contra la opresion a las minorías.  

Como miembro de una minoría podría exigir que, gracias a mi  percepción de que la Coca-Cola beneficiosa, el Estado me provea de al menos un litro diario de la bebida como si fuera un derecho legal.  En otras palabras, los que en silencio piensan que la Coca-Cola es mala (en silencio, para no ser sancionados), tendrían la obligación de costear, con sus  impuestos, mi ración diaria del líquido negro. 

Podría llegar un momento en que los colectivos progresistas exijan que toda persona debe consumir Coca-Cola aunque no les guste. Si se les ofreciera y la rechazaran serían unos fachos que odian a las minorías. Unos nazis de la peor calaña.

Ahora, en lugar de "Coca-Cola" pongan cualquier otra situación que defienden los progres. (El cambio de sexo, el aborto, la eutanasia, el lenguaje inclusivo).

¿Entienden ahora, por qué no estoy de acuerdo con las ideologías actuales y el movimiento progresista?

¿Crees que eres mujer habiendo nacido hombre? ¿Crees que es correcto abortar? ¿Crees que es ético que un médico asesine una persona, existiendo otras formas de quitar su dolor y su sufrimiento?  ¿Crees que tienes derecho a que el gobierno te pague una cirugía de cambio de sexo, o costee tu tratamiento hormonal, cuando ni siquiera tiene recursos para el tratamiento de una persona con cáncer? ¿Crees que debería ser obligatorio utilizar el "todex" o el "nosotrex" para fomentar la inclusión?

Pues, te digo que Tu puedes creer en lo que te de la gana, pero no puedes obligarme a creer que tienes razón. 

El progresismo no es más que una dictadura fascista que se disfraza de modernismo para atraer incautos. 





miércoles, 15 de abril de 2026

Medicos haciendo fraude

Cuando era niño mis padres me enseñaron a confiar plenamente en los médicos. En esa época se confiaba en ellos porque se esperaba que fueran personas íntegras. Estudié medicina admirando a mis profesores que siempre se mostraron como modelos a imitar. A lo largo de más de casi cuarenta años de ejercicio profesional he interactuado con profesionales íntegros en todo el sentido de la palabra, con muy pocas excepciones. 

Por eso me generó tanto impacto la noticia de al menos cuarenta médicos que hicieron fraude en el examen de admision a residencia (especializaciones médico quirúrgicas) el pasado 10 de abril de 2026.   (leer la noticia acá: Fraude en el examen de Admisión a la UdeA). 

Inmediatamente los medios de comunicación hicieron eco del suceso, estallaron los chat y redes sociales deplorarando el hecho. Las sociedades médicas y las Academias de Medicina publicaron textos repudiando lo ocurrido.  

Muchos culparon a la sociedad actual que aliena a las personas y las impulsa en una carrera desenfrenada por los logros sociales y económicos. Otros lanzaron sentencias en las cuales se afirmaba que los profesionales que logran hacer su especializacion por medio de trampas siempre tendrían ese peso en sus conciencias. Muchos culpaban la carencia de ética en las universidades. Todos buscaban culpables, menos en los médicos que hicieron fraude. 

Mi reflexión sobre el asunto es tajante: ninguna sociedad puede permitirse tener profesionales sin ética y mucho menos en el area de la medicina. 

El primer punto es la falta de valores de la sociedad. Contrario a los que expresaron unos los colegas, estoy convencido de que ninguno de los médicos que hizo trampa, se hubiera sentido culpable de ello de haber conseguido el cupo. Incluso, creo que en secreto estarían muy orgullosos de que su astuto plan les hubiera abierto el camino. ¿Por qué lo digo? porque sé de primera mano que en ningun momento sienten que han hecho nada malo (la frase "el vivo vive del bobo" es una consigna que se enseña en muchos hogares). Tuve compañeros que se enorgullecían de las trampas que hacían y varias décadas después las narran como experiencias épicas sin el menor atisbo de pena.  

Cuando era Jefe de Apoyo Asistencial de una clínica de la ciudad, recibí la solicitud de una universidad para revisar una fotocopia de una incapacidad, expedida por un profesional de la institución, a un estudiante de medicina de octavo semestre. Les había parecido sospechosa. La revisamos y efectivamente confirmamos que había tomado una incapacidad antigua y le había modificado las fechas. Naturalmente, certifiqué que la incapacidad era falsa y que el estudiante no había consultado recientemente. Lo increible de todo fue que el muchacho se apareció unos días después a mi oficina a pedirme que lo ayudara porque la universidad lo había suspendido por un semestre. Me decía que lo que había hecho no tenía nada de malo. Que él no había matado a nadie y que solo había cambiado la incapacidad porque tenia un examen, había bebido mucho el día anterior y no había estudiado. Para él, alterar un documento, suplantar un médico y fingir estar enfermo no tenía nada de malo. 

No sé qué pasó con ese muchacho. Ese día se fue muy asustado al enterarse de que segun el código penal colombiano, la alteración de un documento legal (como una incapacidad) podía darle varios años de cárcel. Espero que la universidad no solo lo hubiera suspendido sino que jamás haya podido graduarse de médico. No me imagino lo que sería capaz de hacer. 

Eso me lleva al otro punto. La ética no se enseña. Se puede aprender pero no se puede enseñar. La ética se aprende mientras vemos a nuestros padres, a nuestros abuelos, a nuestros profesores o a nuestros líderes caminando por la vida. Ningún colegio ni ninguna universidad nos puede enseñar ética.

Las facultades de medicina deben incluir la ética dentro de sus programas como parte de su entrenamiento, como espacios de discusión, pero no pueden asegurar que los estudiantes aprenderán a ser éticos. 

El escándalo no debería ser que cuarenta médicos hayan intentado hacer fraude. El escándalo verdadero es que las universidades hayan concedido a esas personas el título de médicos cuando tuvieron mínimo seis años para saber si merecían serlo.

Se ha dicho que la universidad debe formar...  pero tal vez ese es el error.  La universidad debería abrir la puertas al que ya tiene una formación desde su casa. El joven que no tiene principios éticos no los va a cambiar porque les dan una clase. 

Lo que ocurrió en ese examen se evitaría si en lugar de tratar de enseñar ética (en forma tardía) en la universidad, se hiciera una selección de los candidatos a ser médicos entre los bachilleres que demuestren tener principios éticos. 

Es cierto que se pueden colar algunos, pero durante los seis años que dura la carrera se pueden detectar a aquellos que no merecen ser médicos e irlos descartando. Necesitamos que no sea solo el nivel de conocimiento el que determine si una persona cumple con los criterios para graduarse. Se requiere que la ética sea también un criterio de selección.

¿Y qué es la ética?

Quiero hacer énfasis en que no es lo mismo la moral, la ética y lo legal. 



Lo legal es lo que está permitido por un Estado y 
está determinado por las leyes y normas. 

Lo moral esta definido por las costumbres y generalmente está asociado con las religiones o creencias.

Lo ético se considera correcto desde el punto de vista antropológico, ontológico o de la filosófia. 

Pongo un ejemplo: 

Para los alemanes en la segunda guerra mundial, quitarle las propiedades a los judíos era completamente legal. Para algunos, atacar a los judios no era inmoral (era aceptable dentro de sus creencias). La ética por el contrario tiene un punto de vista antropológico (no religioso ni legal). Bajo ninguna circunstancia humana sería ético eliminar judíos. 

Hace miles de años era legal tener esclavos; ahora es ilegal.  Para algunas religiones era moralmente aceptable tenerlos, para otras no. La ética trasciende las creencias y las leyes y se centra en lo correcto desde la perspectiva del ser humano.  

No siempre lo legal es lo correcto. No necesariamente la moral determina lo correcto. Tener sexo antes del matrimonio, por ejemplo, fue inmoral por mucho tiempo en nuestra cultura. Ahora no lo es. 

La ética no depende de leyes o normas religiosas. Depende de la integridad del ser y ser reduce a una decisión estrictamente personal. 

Mientras lo legal y lo moral cambian con las sociedades, la ética permanece en el tiempo como la mejor forma de vivir como ser humano íntegro. 

 


jueves, 9 de abril de 2026

Medicina Narrativa. Jornada Cultural AMM.

El dia 4 de febrero de 2026 se hizo la primera jornada cultura de la Academia de Medicina de Medellin y tuve el honor de ser invitado a dar inicio a la velada. 
El tema fue la relacion entre la medicina y la literatura. 

A continuación comparto  una corta charla dicté sobre la Medicina Narrativa. En ella se tratan cinco puntos principales. 
  • Estudiar el relato (la narrativa) del paciente
  • El médico como autor de una historia clínica 
  • La escritura como terapia
  • La enfermedad en la literatura 
  • El médico como escritor literario
Espero la disfruten. 


Ver también. 


miércoles, 1 de abril de 2026

El tiempo y el espacio en la narración.

Todo cuento o novela transcurre en un lugar (se diga o no) y en un tiempo (fisico o psicológico). No necesariamente hay que ubicar los personajes en un tiempo o lugar, pero, si lo piensas, todo personaje de cuento o novela es ubicado en tu mente en un lugar y un tiempo determinados.  

Siguiendo con la serie de literatura, esta semana les traigo otro video sobre cuento y novela. Esta vez el profesor Gustavo Bedoya nos habla de el tiempo y el espacio como actores fundamentales en una narracion. 

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Gustavo Adolfo Bedoya Sánchez:

Profesor universitario e investigador. Licenciado en literatura de la Universidad del Valle, con maestría en literatura colombiana de la Universidad de Antioquia y doctorado en historia de la Universidad Nacional. 

En el 2022 fue finalista del XVIII Certamen de Relatos “Pilar Baigorri” (España), segundo lugar en el “II Concurso Nacional de Cuento: Dagua Escribe” (Colombia), mención especial en el I Concurso Nacional de Cuento “Santiago Martínez Camacho” (Ecuador); y en el 2020 fue finalista de la VII Edición del Concurso “Cuentos cortos para esperas largas” (Colombia). 

Actualmente dirige varios cursos presenciales en Grammata, coordina el taller literario Isotopias y asiste al Taller de Historias, ambos pertenecientes a la RED RELATA.  Asimismo, es el autor del blog de reseñas: https://guardopalabras.blogspot.com/