"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

miércoles, 25 de marzo de 2026

Encuestas: Manual de manipulación política.

En época electoral pululan las encuestas a favor de un candidato u otro.  "Las encuestas no mienten" dicen algunos, mientras que todos se preguntan cómo es posible que una encuesta dé como favorito a un candidato mientras que otras dicen lo contrario. 

Las encuestas, como la ciencia, dependen de la forma en que se hace la pregunta. Si sabemos hacerla, podremos obtener la respuesta que queremos. 

Para la muestra, el siguiente video tomado de la serie británica "Sí,  primer ministro", a quien concedo todos los créditos. 

Que lo disfruten. 

Ah, y por cierto, en elecciones, la única encuesta válida se da el día de la votación. Las demás encuestas no sirven (excepto la que acierte). 




miércoles, 18 de marzo de 2026

La morfología del cuento.

Esta semana les comparto la primera de una serie de conferencias sobre literatura  que dictó el profesor Gustavo Adolfo Bedoya,  doctor en historia y literatura y por muchos años profesor universitario. 

En esta ocasión versará sobre la estructura del cuento desde el punto de vista de Vladimir Propp quien, con base en el análisis de cuentos populares rusos, ofrece herramientas prácticas para entender la estructura de un cuento. 

Según explica el profesor, Propp indentificó un "esqueleto" común en los cuentos, compuesto por 31 funciones narrativas y 7 esferas de acción. 

Pero dejémos que sea el profesor Gustavo quien nos explique este tema. 



En el video  se expone que las estructuras de Propp no son fórmulas rígidas, sino moldes que los autores pueden deformar y actualizar para inyectar originalidad en sus propias narraciones. La clase concluye con una invitación a reconocer estos patrones en borradores propios para mejorar el ritmo y la profundidad del relato.

____________

Gustavo Adolfo Bedoya Sánchez:

Profesor universitario e investigador. Licenciado en literatura de la Universidad del Valle, con maestría en literatura colombiana de la Universidad de Antioquia y doctorado en historia de la Universidad Nacional. 

En el 2022 fue finalista del XVIII Certamen de Relatos “Pilar Baigorri” (España), segundo lugar en el “II Concurso Nacional de Cuento: Dagua Escribe” (Colombia), mención especial en el I Concurso Nacional de Cuento “Santiago Martínez Camacho” (Ecuador); y en el 2020 fue finalista de la VII Edición del Concurso “Cuentos cortos para esperas largas” (Colombia). 

Actualmente dirige varios cursos presenciales en Grammata, coordina el taller literario Isotopias y asiste al Taller de Historias, ambos pertenecientes a la RED RELATA.  Asimismo, es el autor del blog de reseñas: https://guardopalabras.blogspot.com/

miércoles, 11 de marzo de 2026

Justicia social

Estamos en época electoral y se encienden los debates. 

Desde hace varios años venimos escuchando sobre la "Justicia Social" y vemos cómo se ha usado ese término como un pretexto para que los grupos de delincuentes quemen buses, tumben semáforos, o impidan la circulación por el territorio nacional. 

La justicia social se convirtió en la excusa para exigir derechos que no se merecen. 

Así como lo leen:  

Exigen el derecho al agua potable, pero contaminan los rios y quebradas o deforestan los bosques.

Exigen el derecho a la educación pero hacen paros impidiendo que las universidades puedan estudiar dos semestres por año y graduar más profesionales.  

Exigen el derecho a la alimentación y hacen bloqueos en las carreteras provocando que la leche se descomponga en un camión o que los alimentos se pudran sin llegar a su destino. 

Proclaman el derecho a la vivienda, y con el pretexto de la "justicia social" pintan fachadas y quiebran ventanales de los que viven en una vivienda mejor que la de ellos. 

Invocan el derecho al trabajo digno, pero se oponen a la selección de cargos por méritos y buscan ser contratados "por una cuota",  o cada que pueden, sabotean la empresa porque lo ordenó el líder sindical. 

Exigen el derecho a la salud, pero no se cuidan, no hacen ejercicio, descuidan su peso, se intoxican con cigarrillo, licor,  marihuana, u otras drogas,  mientras que exigen que un sistema de salud responda por lo que ellos no cuidaron. 

Pregonan el derecho a la vida, pero apoyan la muerte en el vientre o el asesinato de un paciente terminal porque es muy costoso acompañarlo con buenos estándares de calidad cuando la medicina ya no puede hacer más. 

Y es que no es lo mismo tener un derecho, que merecerlo. 

Todos al nacer tenemos los mismos derechos, pero en la medida en que los ejercemos de forma diferente determinamos si los merecemos o no. 

La justicia socialtan manoseada por esta época, es el nuevo nombre que se le ha dado a la envidia, y  se ha usado para quitarle a los ricos y darles a los pobres sin tener en consideración si realmente lo merecen. Bajo la consigna de justicia social, se han pretendido despojar de lo ganado al que ha trabajado para conseguirlo,  para darle beneficios al perezoso.  Escudados tras la frase "justicia social" se le ponen impuestos a los cultivadores de yuca o papa, o a los emprendedores, para darles salarios mejores a los que cultivan la coca, o a los que  han robado, extorsionado o secuestrado apoyados en un arma. 

Por eso les traigo hoy mis reflexiones sobre lo que verdaderamente es una justicia social: 

  • Que el que trabaje más, obtenga mayores ganancias. 
  • Que el que sabe más, obtenga los mejores trabajos.
  • Que el que se cuide más, tenga mejores descuentos en los programas de salud. 
  • Que el que estudie más, consiga las mejores notas.
  • Que la educacion sea gratuita solo para el que demostró los mejores resultados académicos. 
  • Que el que tenga la empresa más organizada y eficiente tenga los mejores contratos.
  • Que el que gana más (incluye a los congresistas), paguen mayores impuestos. 
  • Que al empresario que contrata más empleados le reduzcan las cargas tributarias. 
  • Que los más preparados integren la juntas directivas, independiente de si son mujeres u hombres. 
  • Que el que pone más recursos en un emprendimiento obtenga mayores ganancias que el que pone menos. 
  • Que el que arriesga más en un proyecto, se le retribuya mejor que al que arriesga menos (va para los empresarios y para los trabajadores que se ofenden porque el dueño gana más luego de haber arriesgado su patrimonio). 
  • Que el que trabaje menos tenga menos ingresos. 
  • Que el que no hace nada (incluye a los políticos) no gane nada. 
  • Que le vaya mejor al que  sea más productivo (ya sea cultivando alimentos, construyendo casas, creando música o escribiendo poemas), que al que tira piedras, vandaliza medios de transporte o hace daños en nombre de los primeros. 
Esto es la verdadera justicia social. 

Termino este tema con una frase escrita hace mas de 400 años que nos enseña lo que es la justicia social: 


—Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro, si no hace más que otro.


El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. 
capítulo XVII
Miguel de Cervantes Saavedra






miércoles, 4 de marzo de 2026

Creación musical. Jacob Collier

Contrario a lo que muchos creen,  las redes sociales tienen para mí una fantástica oportunidad de aprender y conocer nuevas cosas. Como he dicho siempre, las herramientas no son malas. Es el uso que les damos lo que nos beneficia o nos daña. 

Esta semana el algoritmo, de facebook me trajo este video:   Se trata del músico británico Jacob Collier, considerado por muchos como un genio contemporáneo.  

En el video, filmado en 2025, el músico tocaba con la National Sympony Orchestra (San Francisco) y decidió improvisar una obra completa. Lo bello del cuento es que no tenía preparada a la orquesta. Simplemente dio unas instrucciones a cada músico sobre lo que tenían que hacer.  El resultado, totalmente improvisado,  es fenomenal. 

Los invito a mirarlo. Este video me mostró lo maravillosa que es la mente de un compositor.  

Se los recomiendo. 




Jacob Collier (1994) es un músico inglés, cuyo estilo fusiona elementos de una variedad de géneros musicales, y a menudo presenta un uso extremo de la armonización. En 2012, sus videos en pantalla dividida de canciones populares, como "Don't You Worry 'bout a Thing" de Stevie Wonder, comenzaron a hacerse virales en YouTube.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Una anécdota para pensar. (derecha vs izquierda)

Ronald Reagan, actor y presidente de los Estados Unidos tenía un humor punzante y una gran capacidad para lanzar ideas muy profundas en pocas palabras. 

Ya en otra entrada de este blog publiqué una de sus frases:  "Un comunista es quien ha leído a Marx. Un capitalista es quien lo ha entendido".

Esta semana les traigo un video corto donde Reagan narra una anécdota con la hija de unos amigos republicanos. Desconozco si realmente la historia ocurrió, o si se trata de un mensaje político ideado por el lider del partido republicano, pero tiene mucho humor y trae una reflexión interesante. 

Para los que no conocen la política norteamericana les explico que los demócratas (izquierda) promueven un estado burocrático que tiene mayor intervención en la economía, defenden la creacion de subsidios financiados con impuestos  a las empresas y a la propiedad  (reducción de la propiedad privada) y mayores regulaciones ambientales, es decir una política socialista, mientras  que los republicanos (derecha) abogan por un gobierno austero con menos burocracia, priorizando la libertad individual, el libre mercado mediante recortes de impuestos, el fortalecimiento de las empresas privadas (capitalismo) y una postura de seguridad nacional más fuerte.

Cuando escuchen el mensaje de Reagan pueden cambiar "democrata" por "socialista" o "izquierda" y republicano como "capitalista" o de "derecha" 

Mas abajo encontrarán la transcripción. 


“Recientemente le pregunté a la hija de un amigo qué quería ser cuando creciera. Me dijo que quería ser Presidente de USA. Así que le pregunté:  Si fueras Presidente, que sería lo primero que harías?

Ella contestó: Le daría casa y comida toda la gente que está sola en la calle sin hogar.

Le dije:, "Wow, que objetivo tan noble, pero no tienes que esperar ser presidente, para hacer eso. Puedes venir a mi casa ahora mismo, podar mi césped, sacar la maleza y limpiar mi entrada y te pagaré 50 dólares. Después puedo llevarte al supermercado más cercano, donde afuera hay mucha gente pidiendo sin hogar y les puedes dar los 50 dólares para que coman o busquen techo".

Ella lo pensó por minutos y me miró directamente a los ojos y me preguntó : "Por qué la gente sin casa no va a hacer este mismo trabajo y usted le paga estos mismos 50 dólares?

Le respondí: "Bienvenida al partido Republicano.”

Ronald Reagan


En efecto, Reagan pensaba que un gobierno exitoso se medía por la cantidad de gente que requería menos subsidios, y un mal gobierno se determinaba por la cantidad de personas que necesitaban de esas ayudas. 

Ahí les dejo la reflexión. 


miércoles, 11 de febrero de 2026

Una noble labor.

El pasado 7 de febrero la Editorial Libros Para Pensar celebró su noveno aniversario. 

Este año, su director y fundador Edver Augusto Delgado tuvo una idea fantástica para su celebración:  Escogió un oficio que fuera poco reconocido pero importante:  El de los barrenderos  y reunió varios escritores de todo Colombia para  crear un libro que los homenajeeara.  El libro llamado ESCOBITAS (Héroes silenciosos), combina cuento, narracion, ensayo y poesía.  



El libro se financió con dineros propios de la editorial y con la donaciones de algunos amigos.  Otros "compraron" el libro por un valor mayor con el fin de ayudar a la causa. 

El 7 de febrero se comenzó en Medellín y en otras ciudades a regalar los libros a aquellas personas que mantienen nuestros espacios limpios.  Es una forma de decir:  Reconozco tu trabajo y te agradezco por la labor que haces. 

A continuación algunas fotos de esos héroes silenciosos recibiendo su homenaje. 




Si deseas vincularte con esta causa,  puedes comprar el libro en el siguiente en enlace, o comunicarte directamente con el director de la Editorial, señor Edver Delgado en el teléfono +57 315 8370584

COMPRAR LIBRO

miércoles, 14 de enero de 2026

¿La realidad es una construcción social?

Se vienen tiempos difíciles. La manipulación de las masas se  hace ahora a mayor escala. Cada vez más, las minorías quieren obligar a las mayorías a aceptar sus "verdades" como si fueran realidades. La ideología se impone a la biología.  La ciencia pierde terreno frente a las creencias.  

El mundo se polariza y cada quien toma, sin darse cuenta, un partido. Solo unos pocos logran mantenerse imparciales y ver el mundo desde diferentes perspectivas a la vez, y logran diferenciar la realidad de la imposición social. 

Esta semana quiero compartirles un cortometraje muy interesante, llamado Psicópolis. 

Se trata de un profesor de psicología que da una clase en la que sus estudiantes quedan desconcertados. ¿Es la realidad una construcción social?


Psicópolis.


Título: Psicópolis
Tipo: Cortometraje
Año: 2012
País: España
Director: Miguel Mérida
Guion: Andrés Lomeña
Duración: Aprox. 20 minutos
Reparto Principal:  Aníbal Soto, Yailene Sierra, Adrián López, Andrés Suárez, Antonio Navarro, Belén García, Carmen Martínez, entre otros.
Temática: Psicología social, construcción de la realidad, conformidad y obediencia.


miércoles, 7 de enero de 2026

Talleres literarios 2026

Comienza el 2026 y aparecen los buenos propósitos y las metas. 

Si te gusta la literatura, te quiero invitar a unos talleres de creación literaria. 

TALLER CREA-ACCIÓN LITERARIA

TALLER DE HISTORIAS

 


 


 

TALLER CREA-ACCIÓN LITERARIA (PRESENCIAL)

 

·         Horario: Viernes de 5:30 pm a 8 pm.

·         Lugar:  Editorial Libros para Pensar:  Carrera 79A #32A -05 Medellin. (Barrio Belén) . 

·         Costo 35.000 sesión (se mantienen los precios del 2025). El costo Incluye material de trabajo y refrigerio}

·         Fecha de inicio:  Viernes 16 de enero

 

TALLER DE HISTORIAS (VIRTUAL)

 

  • Horario: Lunes 6:30 a 8:30 pm. 
  • Lugar. Plataforma Meet. 
  • Costo:  Gratuito. 
  • Fecha de inicio Lunes 19 de enero

 

 

TALLER CREA-ACCIÓN LITERARIA ( VIRTUAL)

 

·         Horario: Sábados:  11:00  a 1 :00 pm.

·         Lugar. Plataforma Meet. 

·         Costo:  Gratuito.  (aportes voluntarios) .

·         Fecha de inicio Sábado 24 de enero

 

Información e inscripciones
https://forms.gle/VGsc47y8iEX5v5LW7



Información e inscripciones
https://forms.gle/W5dGzY3d6YKQ4kAn6



miércoles, 31 de diciembre de 2025

Hora de balances

La mayoría hacen sus balances cuando termina el año y se fijan metas para el nuevo. ¿Acaso no se dan cuenta de que cada día es una oportunidad para comenzar y que al final de este es cuando debemos hacer el balance?

No esperen hasta el proximo 31 de diciembre. Vivan la vida como si cada día fuera el inicio.

Por cierto, les tengo una revelación:

El año no se acaba los 31 de diciembre. Esta fecha es una convención que se inventaron hace muchos siglos y que algunos humanos toman como correcta. Hay que tener en cuenta que no todas las culturas celebran el fin de año el 31 de diciembre. Eso del 31 fue una imposición que fue posible mantenerla porque nos gusta cerrar ciclos (al menos eso dicen psicólogos y sociólogos).

Imagen creada por Google Gemini


Si se tiene en cuenta la ciencia, para la naturaleza el ciclo empezó el 21 de diciembre que es cuando La Tierra llega al solsticio (de invierno en el norte y de verano en el sur). Ese día, nuestro planeta llega al máximo punto de inclinación, (es la noche se más corta en el norte y más larga en el sur), para comenzar a equilibrarse nuevamente.


Por lo tanto, y siendo congruente con el resto de la naturaleza, hace mucho tiempo empecé mi nuevo año. 

Así que, volviendo al inicio de esta entrada, no se dejen engañar. No esperen hasta el 31 de diciembre. Tampoco esperen al 21 de diciembre:  Háganse responsables de sus balances y de sus proyectos cada día. Verán que lo pasarán muy bien. 



miércoles, 17 de diciembre de 2025

Vivir para los demás.


Se acerca la navidad y comienzan a circular mensajes de esperanza y paz. 

Uno de ellos llamó mi atención porque me veo plenamente identificado  con él. Hace pocos dias cumplí treinta y cinco años de ejercer la medicina y me gustó este texto escrito aparentemente por alquien que ejerció la enfermería. 

Vale la pena leerlo y reflexionarlo. 

El texto fue extraido de la página Global Wonder (en facebook).  No está firmado, pero se conceden todos los créditos al autor.  

Nadie detuvo jamás una reanimación cardiopulmonar para preguntarme cuál era mi promedio académico. Ninguna persona al borde de la muerte me tomó la muñeca a las tres de la madrugada, me miró a los ojos y dijo:

“¿Te graduaste con honores?”

Solo hacían una pregunta:

“¿Voy a estar bien?”

Mi nombre es Martha. Tengo 74 años. No tengo perfil en LinkedIn. Nunca di una charla TED. Conduje un sedán usado durante veinte años y mi fiesta de jubilación fue un pastel sencillo en la sala de descanso.

Pero durante cinco décadas, fui el último rostro que muchas personas vieron antes de partir, y el primero que vieron cuando lograron regresar. Fui enfermera de emergencias en una ciudad que nunca duerme, donde las sirenas nunca se detienen.

Recuerdo perfectamente el día en que entendí que el mundo había perdido el rumbo de sus prioridades.

Fue en una feria vocacional en una escuela secundaria, hace unos cinco años. El gimnasio estaba lleno. Olía a cera para pisos y a ansiedad adolescente. Miré a los otros expositores y me sentí pequeña.

A mi izquierda, un emprendedor tecnológico con una sudadera que probablemente costaba más que mi antigua hipoteca, hablaba de “disrupción del mercado” y “escalar sinergias”.

A mi derecha, un abogado corporativo con un traje italiano impecable repartía folletos brillantes sobre programas de prácticas.

Había también un asesor financiero mostrando gráficos de interés compuesto con un puntero láser.

Los estudiantes estaban hipnotizados. Tenían miedo a las deudas, hambre de estatus y desesperación por descubrir la fórmula para “ser alguien”.

Y luego estaba yo.

Llegué con mis viejos y cómodos uniformes, el estetoscopio colgando del cuello. Sin PowerPoint. Sin marca personal. Solo un gafete rayado por los años y unas manos resecas de tanto lavarlas.

Cuando llegó mi turno, el gimnasio quedó en silencio. No me coloqué detrás del podio. Caminé directamente hacia las gradas.

“No estoy aquí para enseñarles cómo ganar su primer millón”, dije. Mi voz tembló un poco y luego se afirmó.

“Estoy aquí para contarles lo que se siente ser la única persona despierta en un pasillo aterradoramente silencioso, escuchando el ritmo de un respirador y rogando que los pulmones de un desconocido se expandan solo una vez más”.

Los teléfonos dejaron de moverse.

“Estoy aquí para hablarles del olor del miedo”, continué.

“Y del silencio sagrado que cae sobre una habitación cuando un médico declara la hora de la muerte. De lo que significa sostener a una madre mientras grita de dolor. De lavar el cuerpo de un veterano sin hogar con la misma dignidad con la que tratarías a un rey, simplemente porque fue un ser humano y lo merecía”.

Los miré a los ojos.

“No es glamoroso. No tendrán una oficina en la esquina con vista al horizonte. Volverán a casa con los pies doloridos y el corazón roto más veces de las que quisieran.

Pero les prometo algo: jamás se preguntarán si su trabajo importó”.

El ambiente cambió por completo.

Las preguntas al empresario eran sobre salarios y acciones.

Las preguntas hacia mí eran distintas.

“¿Alguna vez tiene miedo?”, preguntó un chico con chaqueta deportiva.

“En cada turno”, respondí.

“¿Llora?”, preguntó una chica en primera fila.

“Lloro en el coche. Lloro en la ducha. Lloro porque me importa”, dije.

Cuando sonó la campana y el gimnasio se vació, un chico delgado, de cabello desordenado, se quedó atrás. Miraba sus zapatillas gastadas, arrastrándolas por el suelo.

“Mi papá es conserje”, susurró, como si fuera algo de lo que se avergonzara.

“En un gran edificio de oficinas. La gente pasa junto a él como si fuera invisible”.

Le brillaban los ojos.

“Llega a casa agotado. Pero dice que mantiene el lugar seguro. Que elimina los gérmenes para que los empleados no se enfermen”.

Tomé su mano con suavidad.

“Hijo, escúchame bien. Tu papá es un héroe. El mundo se detiene sin personas como él. Ya tenemos suficientes ‘visionarios’ en oficinas elegantes. Nos faltan personas dispuestas a hacer el trabajo duro e invisible que mantiene viva a la civilización. Cuidar a otros. Limpiar los desastres. Eso lo es todo”.

Vivimos en una cultura obsesionada con los títulos. Les enseñamos a nuestros hijos que el éxito es un nombre con verificación o un salario que cause envidia. Admiramos a los influencers y a quienes “rompen el sistema”.

Pero déjame decirte algo sobre el mundo real.

Cuando falla la electricidad en medio de una tormenta de invierno, un currículum no te salvará. Un electricista sí.

Cuando una tubería estalla y tu casa se inunda, un diploma no te salvará. Un plomero sí.

Cuando tu hijo tiene fiebre alta a medianoche, tu portafolio de inversiones no te salvará. Una enfermera sí.

Hemos olvidado la nobleza del servicio.

Hemos olvidado lo sagrado de lo esencial.

El invierno pasado recibí una carta.

Era de aquel chico del cabello desordenado. Ya no era un niño.

“Querida Martha”, decía.

“Estuve a punto de abandonar la escuela. Pensé que no era lo suficientemente inteligente y no quería ser invisible como creía que era mi padre. Pero recordé lo que usted dijo sobre la dignidad. Ahora soy paramédico. La semana pasada salvé a un hombre que tuvo un infarto en el metro. Nadie me pidió una tarjeta de presentación. Solo hice mi trabajo. Gracias por decirme que importaba”.

Leí esa carta sentada en mi cocina, con una taza de café tibio, y lloré.

Lloré porque él lo entendió.

Entendió el secreto que tantos persiguiendo el “sueño americano” nunca descubren.

El éxito no se mide por cuántas personas te sirven.

Se mide por cuántas personas sirves tú.

Así que aquí está mi súplica.

La próxima vez que hables con un adolescente, por favor, deja de preguntarle:

“¿A qué universidad vas?” o “¿Qué quieres ser?”

Pregúntale:

“¿A quién quieres ayudar?”

Cambia la métrica.

Y si te dicen:

“Quiero ser soldador”,

“Quiero trabajar con ancianos”,

“Quiero conducir un camión”…

No les respondas con una sonrisa condescendiente.

Míralos a los ojos. Diles que estás orgulloso. Diles que sus manos van a construir el mundo y a sanar lo que está roto. Diles que cuando llegue la oscuridad —porque siempre llega— no estaremos buscando a un CEO.

Estaremos buscando a alguien que decidió presentarse.

Los necesitamos.

Los necesitamos más de lo que jamás sabrán.


 

Créditos al autor original. 
La imagen fue generada por  inteligencia artificial (google gemini)
 


miércoles, 10 de diciembre de 2025

7 de diciembre y la Inmaculada Concepción

Hace poco mi hija me preguntó por qué en Colombia se celebraba la fiesta de las velitas el dia de la Inmaculada Concepción el 7 de diciembre.  Coincidencialmente, al día siguiente me llegó un mensaje explicando por qué en España se celebraba la fiesta de la inmaculada Concepción, mensaje que transcribo textualmente y que fue tomado de la página de facebook. La Legión, 105 años de honor y gloria


La Inmaculada del Escorial
Bartolomé Esteban Murillo
Tomada de Wikipedia.
 

-¿POR QUÉ EN ESPAÑA SE CELEBRA EL DÍA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN?-


El 7 de Diciembre de 1585, el Tercio Español del Maestre de Campo Don Francisco de Bobadilla, combatía en la actual Holanda por España, con la fe cristiana y católica se puede estar o no de acuerdo pero en aquel entonces era lo que había Católicos o protestantes.



El milagro de Empel.
Augusto Ferrer-Dalmau (2015).
tomado de wikipedia.

La isla de Bommel era el puesto defendido por dicho Tercio 5.000 Españoles y estaba completamente bloqueado por la escuadra enemiga del Almirante Holak, se acababan los víveres, municiones y ropas secas pero aumenta el frío, agua e hielo.

Alejandro Farnesio mandó refuerzos que nunca llegaron y Holak le propuso a Bobadilla una rendición honrosa, éste le respondió que "los Infantes Españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos".  Una respuesta muy Española y de nuestro carácter.

Holak ante el desplante torero, abrió las compuertas de los canales para inundar la zona y lo consiguió, sólo quedó libre un pequeño monte en Empel y es allí donde tras abandonarlo todo, se refugiaron sus tropas Españolas.

Sus hombres y ante el panorama empezaron a cavar trincheras y uno de ellos encontró una tabla flamenca con la Inmaculada Concepción dibujada en vivos colores.

El soldado se puso a gritar, acudieron sus compañeros, pusieron la tabla sobre la Bandera Española sobre fondo blanco el aspa roja de Borgoña, a modo de improvisado altar y todos rezaron la Salve.

Bobadilla y los suyos consideraron aquella aparición como divina y éste arengó a sus soldados; "¿Queréis que se quemen las Banderas, que se inutilice la artillería, y que abordemos esta noche las galeras enemigas?

¡Sí queremos!", gritaron sus hombres.

Esa noche y ante un frío glacial, las aguas se helaron y en el amanecer del 8 de Diciembre, los Españoles abordaron las galeras enemigas tras andar sobre el hielo y la victoria fue tan rotunda que Holak llegó a decir que "Tal parece que Dios es Español al obrar, para mí tan grande milagro".

Tras la victoria y desde aquel mismo día, la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia y muchos años después, una nota oficial de su Santidad el Papa en su bula "Ineffabiles Deus" de 8 de Diciembre de 1854, proclamó como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima.

Por último el 12 de Noviembre de 1894, se declaró a la Inmaculada patrona del Arma de Infantería.

España mal que a algunos les pese, tiene sus símbolos que la vertebran y ennoblecen gracias a su pasado histórico.


miércoles, 26 de noviembre de 2025

La biblia vs la odisea. Un análisis interesante.

En los relatos bíblicos siempre encontramos gente líderes que pecan, cometen errores.  A diferencia de otros textos literarios, en la Biblia hasta los principales líderes cometen errores.  Noé se emborracha, Abraham duda, David engaña y traiciona. Son personajes de carne y hueso, con altibajos y contradicciones. La historia hebrea no teme contar que fueron derrotados, mientras la mayoría de las culturas prefieren narrar victorias. 

Esta semana quiero compartirles un texto que me gustó. Los trascribo textualmente de su fuente de facebook y doy completamente los créditos a su autor, el doctor Cesar Silva. 



¿𝐀𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐯𝐞𝐳 𝐭𝐞 𝐡𝐚𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐥𝐚 𝐁𝐢𝐛𝐥𝐢𝐚 𝐇𝐞𝐛𝐫𝐞𝐚 𝐣𝐚𝐦𝐚́𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐝𝐮𝐣𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐈𝐥𝐢́𝐚𝐝𝐚, 𝐮𝐧𝐚 𝐎𝐝𝐢𝐬𝐞𝐚 𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐄𝐧𝐞𝐢𝐝𝐚? ¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́ 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐬𝐮𝐫𝐠𝐢𝐨́ 𝐞𝐧 𝐈𝐬𝐫𝐚𝐞𝐥 𝐮𝐧 𝐀𝐪𝐮𝐢𝐥𝐞𝐬, 𝐮𝐧 𝐇𝐞́𝐜𝐭𝐨𝐫 𝐨 𝐮𝐧 𝐆𝐢𝐥𝐠𝐚𝐦𝐞𝐬𝐡? ¿𝐏𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞́, 𝐞𝐧 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐡𝐞́𝐫𝐨𝐞𝐬 𝐠𝐢𝐠𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬𝐜𝐨𝐬, 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐟𝐫𝐚́𝐠𝐢𝐥𝐞𝐬, 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐲 𝐩𝐫𝐨𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐡𝐮𝐦𝐚𝐧𝐨𝐬?

Esta pregunta, aparentemente literaria, nos conduce a una verdad decisiva: Israel no creyó jamás que la salvación viniera de sus héroes. La fuerza, la victoria y la gloria pertenecen únicamente a YHVH. Y esa decisión espiritual redefinió para siempre la visión occidental del poder.

Cuando uno vuelve a leer el Canto del Mar en Éxodo 15, la afirmación es frontal, sin ambigüedades: “𝘠𝘏𝘝𝘏 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘨𝘶𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰, 𝘠𝘏𝘝𝘏 𝘦𝘴 𝘴𝘶 𝘯𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦” (Éxodo 15:3). No dice: “YHVH apoya a nuestros héroes”, ni “YHVH inspira a los valientes”. No. El texto proclama que el verdadero combatiente es Él. Israel no canta su propia fuerza; canta la fuerza divina. El paradigma se invierte: el poder no nace del brazo humano, sino de la iniciativa divina.

Justo aquí encaja la voz solemne del Deuteronomio, subrayando la misma verdad desde otra perspectiva: “YHVH vuestro Dios, que va delante de vosotros, él peleará por vosotros, conforme a todo lo que hizo con vosotros en Egipto ante vuestros ojos” (Deuteronomio 1:30).

Israel no vence: Israel contempla. Es YHVH quien actúa.

La Biblia Hebrea inaugura así un estilo literario inédito: no es una épica humana donde los héroes brillan, sino una narrativa teológica donde el único héroe absoluto es YHVH. Y esto ocurre porque Israel nunca tuvo la historia militar para construir epopeyas. A diferencia de Egipto, Asiria o Babilonia, Israel no fue un imperio. No ganó largas campañas. No vivió edades doradas de expansión. Su memoria está hecha de pequeñas victorias, grandes desastres, invasiones y exilios.

¿Cómo cantar epopeyas heroicas desde una historia llena de derrotas?

Jean-Louis Ska lo expresa de manera contundente: Israel no podía escribir una Ilíada porque no tenía nada que celebrar en términos militares. Pero lo sorprendente es que, en lugar de ocultar esta fragilidad, la convirtió en teología. Transformó lo que sería una desventaja literaria en una revolución espiritual: no necesitamos héroes porque nuestro héroe es YHVH.

La Biblia no es una epopeya humana porque su centro no es la gloria del hombre, sino la intervención inesperada del Dios de Israel. Y aquí resuena con poder un relato que confirma esta afirmación:

“𝘠 𝘯𝘰 𝘩𝘶𝘣𝘰 𝘥𝘪́𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘢𝘲𝘶𝘦𝘭, 𝘯𝘪 𝘢𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘯𝘪 𝘥𝘦𝘴𝘱𝘶𝘦́𝘴 𝘥𝘦 𝘦́𝘭, 𝘩𝘢𝘣𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘴𝘤𝘶𝘤𝘩𝘢𝘥𝘰 𝘠𝘏𝘝𝘏 𝘭𝘢 𝘷𝘰𝘻 𝘥𝘦 𝘶𝘯 𝘩𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦; 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘠𝘏𝘝𝘏 𝘱𝘦𝘭𝘦𝘢𝘣𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘐𝘴𝘳𝘢𝘦𝘭” (Josué 10:14).

Ni Aquiles, ni Eneas, ni Héctor: el protagonista de la historia es el Dios guerrero.

La diferencia con la literatura grecorromana es radical. En Homero, los héroes son nobles, hermosos, hijos de reyes o de dioses. En la Biblia, en cambio, los protagonistas son pastores, agricultores, mujeres, migrantes, padres ancianos, hijos menores, soñadores, artesanos, pescadores. En Homero, la épica celebra la fuerza y el honor. En la Biblia, la narrativa celebra la vulnerabilidad humana y la potencia divina. La santidad no se manifiesta en la prepotencia heroica, sino en la fragilidad visitada por YHVH.

Por eso, cuando el texto dice “YHVH es un guerrero”, no está describiendo un dios violento o caprichoso. Está declarando que la justicia divina no abandona al pobre, al débil, al oprimido. El primer acto de esta teología ocurre en Egipto: YHVH no solo derrota a los carros del faraón; derrota el orden imperial que asfixia a los esclavos.

El Éxodo no es solo una salida: es un desafío teológico contra la estructura que aplasta vidas humanas.

Por eso, los profetas no hablan de un dios que se complace en la guerra, sino de un Dios que asume la defensa del indefenso. Esta guerra divina no enaltece la violencia humana; la desplaza. La batalla no pertenece al hombre. La batalla pertenece a YHVH. Lo repite David ante Goliat: “Porque de YHVH es la batalla” (1 Samuel 17:47). Lo repite Zacarías ante los restos del pueblo regresado del exilio: “𝘕𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘯𝘪 𝘤𝘰𝘯 𝘧𝘶𝘦𝘳𝘻𝘢, 𝘴𝘪𝘯𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘮𝘪 𝘌𝘴𝘱𝘪́𝘳𝘪𝘵𝘶, 𝘩𝘢 𝘥𝘪𝘤𝘩𝘰 𝘠𝘏𝘝𝘏 𝘚𝘦𝘣𝘢𝘰𝘵” (Zacarías 4:6).

Aquí está la revolución espiritual: la historia no es el campo de gloria de los héroes humanos, sino el espacio donde YHVH interviene cuando el pueblo está sin salida. La fuerza humana no es la fuente de la salvación; es YHVH quien abre camino en el mar, quien derriba murallas, quien confunde al enemigo, quien sostiene al que ya no puede.

La victoria no es mérito humano; es gracia divina.


Dr. César Silva®.

Director de LIMUD®.

Especialista en Biblia Hebrea.

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Ska, J.-L. (2006). 𝐈𝐧𝐭𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚 𝐥𝐚 𝐥𝐞𝐜𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐞𝐧𝐭𝐚𝐭𝐞𝐮𝐜𝐨. Editorial Verbo Divino.

Pagán, S. (2013). 𝐏𝐨𝐞́𝐭𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐞𝐧𝐭𝐚𝐭𝐞𝐮𝐜𝐨: 𝐈𝐧𝐭𝐫𝐨𝐝𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚 𝐥𝐚 𝐥𝐢𝐭𝐞𝐫𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐲 𝐭𝐞𝐨𝐥𝐨𝐠𝐢́𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐞𝐧𝐭𝐚𝐭𝐞𝐮𝐜𝐨. Publicaciones Luz y Vida / CLIE.

Sicre, J. L. (2000). 𝐏𝐫𝐨𝐟𝐞𝐭𝐚𝐬: 𝐋𝐢𝐭𝐞𝐫𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐲 𝐦𝐞𝐧𝐬𝐚𝐣𝐞. Editorial Trotta.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

¿Autor o escritor?

Hace poco, en un taller literario surgió una pregunta: ¿Cómo aprender a poner el punto y coma?  ¿Cómo aprender a redactar bien un texto?  La respuesta es compleja. El dominio de un idioma no se logra mediante fórmulas ortográficas y sintácticas, se logra sumergiéndose en el mismo. De ahí que la mayoría de los expertos recomienden la lectura como forma de aprender a escribir.  

Pero no sirve cualquier tipo de escritura. Si uno quiere aprender a hablar un idioma debe rodearse de personas que lo hablen correctamente. De igual forma un escritor debe alimentarse con textos bien escritos.  

Precisamente en esa discusion alguien propuso leer escritores desconocidos, de esos que publican las editoriales a cambio de unos pesos. Esto estaría  bien cuando los escritores desconocidos son buenos. El problema es, ¿quién puede establecer que un escritor desconocido es buen escritor? Una discusion llevó a la otra. Solo los clásicos, que han pasado los filtros, pueden considerarse como texto modelo. 

No se trata de denigrar de los nuevos escritores. Se trata de entender la diferencia entre un autor y un escritor. Un autor es una persona que ha escrito un texto (un cuento, una novela, un poema o una canción, por poner un ejemplo). Un autor, por definición, es el que puede atribuirse la autoría de algo. Sin embargo un escritor, en el sentido estricto no es solo el que escribe, sino que es el que ha desarrollado el arte de la escritura.  

Las editoriales están llenas de autores pero no todos pueden ser considerados escritores.  

Para ser escritor no basta con escribir algo; es necesario saber hacerlo bien, dominar las normas que rigen el lenguaje y comprender la estética literaria. Una editorial puede ostentar libros de muchos autores, pero solo la calidad de estos hace que la editorial tenga buenos escritores. 

Conozco varias editoriales que ofrecen a los incautos publicarles su libro (la web está llena de ellas). Hacen dudosos concursos en los que las personas, esperanzadas en salir de anonimato, envían sus textos. Muchas responden a los autores ensalsando sus escritos y llamándolos "escritores consagrados" para luego pedir a cambio unos cuantos dólares (generalmente mas de cincuenta) para publicar un libro con sus cuentos.  

Sé de algunas que hacen concursos de micro relatos (cuyo requisito es que no pasen de una página), y luego envian a los incautos los resultados del supuesto "concurso" en el cual unas cien personas fueron escogidas.  A cada una les ofrecen publicar sus textos en una "antologia" en la que el autor debe pagar unos sesenta dolares por salir en una página de un libro de más de 120 hojas.  A cambio de esos 60 dólares, el "escritor insigne" recibirá un ejemplar de su libro.  

En otras palabras pagará mas de 200.000 pesos colombianos por recibir un libro en el que tan solo una página fue escrita por él. El resto de páginas serán para los textos de otro centenar de personas que también pagarán dinero para recibir un ejemplar.  ¡Menudo negocio para la Editorial!  cien personas enviando 60 dólares (para un total de  6.000 USD).  Con este dinero, la "editorial" imprimirá un tiraje de 100 libros que no debe costar más de 1.000 dólares.  

Escribir un libro de buena calidad implica esfuerzo y dedicación, horas y horas de revisión y corrección. El escritor novato puede toparse con editoriales dudosas que se empeñan en llamarlo "escritor" o "maestro" con el único fín de ensalsar su ego.  

Personalmente desconfío de las editoriales que aceptan todo tipo de autores. La diferencia fundamental entre un autor y un escritor es que el escritor busca mejorar su texto: Revisa, relee y corrige, asiste a cursos y talleres y no se conforma  con el resultado hasta que  el texto ha tenido cientos de revisiones.  El autor simplemente le interesa publicar, en tanto que el escritor pone todo su interés en que lo que se publique sea de buena calidad.  

De la misma forma en que hay autores y escritores, también hay editoriales que buscan "autores" y otras que buscan buenos escritores. Las primeras aceptan los trabajos sin importar la calidad de los textos siempre y cuando, el "cliente" pague por los libros que se van a imprimir. Las segundas, por el contrario, rechazan vehementemente las obras que no cumplen con ciertos niveles mínimos de calidad literaria que asegure que el producto tenga buena acogida, así el autor ofrezca pagar dinero. Una editorial honesta jamás pondría su nombre y su prestigio en una obra de dudosa calidad que morirá en el anonimato.  

En varios años que he dirigido talleres literarios he aprendido a diferenciar a los autores de los escritores.  A los talleres literarios llegan con frecuencia muchas personas que se creen escritores, pero apenas se ven enfrentados a la crítica de otros lectores  (lo que llamo los primeros lectores), abandonan el taller.  Son personas que creen que sus textos son tan perfectos que se niegan a escuchar las opiniones de otros lectores. Se consideran a sí mismos como escritores "incomprendidos" y aseguran que son los lectores quienes no están a la altura de su obra. Generalmente asisten unas pocas sesiones y no regresan (sacando mil excusas), y uno se entera luego de que publicaron un libro que fue distribuido entre el círculo cercano del autor; libros que generalmente no logran salir de un grupo pequeño, porque no tienen la calidad necesaria para volar por sí solos. Por el contrario, existe un grupo muy selecto de personas que asisten a los talleres y se "graduan" como escritores. Estos últimos hacen parte de una extraña raza de personas que creen que pueden mejorar sus textos  y  los enfrentan a la crítica de los demás asistentes. Estos son los que buscan la palabra precisa en una frase y no cejan hasta que la oración quede perfecta.  Esos son los que yo llamo "Escritores":  los que  entienden la diferencia entre "una fiesta enorme" y "una gran fiesta"; los que comprenden la sutil diferencia entre decir "ahí está la puerta" y "la puerta está ahí"; los que saben que la palabra "demasiado" solo se usa para referirse a algo que es exagerado y que jamás dirían que el texto leido "está demasiado bueno" porque saben que con ello estarían insultando al autor.  Esos que entienden la sutilezas del lenguaje son los verdaderos escritores.  

Cuando paso por las librerías, pienso en la cantidad de libros malos que se publican cada año. Me duele pensar en la cantidad de arboles que mueren innecesariamente para producir papel que va a parar a libros de pésima calidad. 

Necesitamos buenos escritores y menos autores.  Recordemos que un escritor es alguien que busca perfeccionar el arte de las palabras, y que debemos diferenciarlos de los  simples autores que solo pretenden publicar.