La mayoría hacen sus balances cuando termina el año y se fijan metas para el nuevo. ¿Acaso no se dan cuenta de que cada día es una oportunidad para comenzar y que al final de este es cuando debemos hacer el balance?
No esperen hasta el proximo 31 de diciembre. Vivan la vida como si cada día fuera el inicio.
Por cierto, les tengo una revelación:
El año no se acaba los 31 de diciembre. Esta fecha es una convención que se inventaron hace muchos siglos y que algunos humanos toman como correcta. Hay que tener en cuenta que no todas las culturas celebran el fin de año el 31 de diciembre. Eso del 31 fue una imposición que fue posible mantenerla porque nos gusta cerrar ciclos (al menos eso dicen psicólogos y sociólogos).
![]() |
| Imagen creada por Google Gemini |
Si se tiene en cuenta la ciencia, para la naturaleza el ciclo empezó el 21 de diciembre que es cuando La Tierra llega al solsticio (de invierno en el norte y de verano en el sur). Ese día, nuestro planeta llega al máximo punto de inclinación, (es la noche se más corta en el norte y más larga en el sur), para comenzar a equilibrarse nuevamente.
Por lo tanto, y siendo congruente con el resto de la naturaleza, hace mucho tiempo empecé mi nuevo año.
Así que, volviendo al inicio de esta entrada, no se dejen engañar. No esperen hasta el 31 de diciembre. Tampoco esperen al 21 de diciembre: Háganse responsables de sus balances y de sus proyectos cada día. Verán que lo pasarán muy bien.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario