"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

miércoles, 20 de marzo de 2019

Aire viciado y Sentido común

En ocasiones me pregunto si nuestros gobernantes tienen sentido común. ¿Cómo es que algunos no se han dado cuenta de que respirar aire puro puede ser cuestión de simple matemática? 

Hace menos de cinco años, en Medellín,  movilizarme en un carro particular con mis compañeros hasta nuestro lugar de trabajo podía demorar entre quince y veinte minutos, incluso en “horas pico”. Lo mismo ocurría al regreso. 

Sin embargo, desde hace algún tiempo, empezaron aparecer en la ciudad obstáculos para poder llegar a tiempo a nuestro destino.  Todo empezó con “Parques del Rio” a lo que se sumaron cierres viales simultáneos para hacer una cicloruta en la carrera 70, la modificación en la Avenida Oriental, los arreglos en la carrera Bolívar, la avenida del ferrocarril,  la carrera Carabobo, la avenida Las Vegas, entre otros. En algunos sectores como la Avenida La Playa hay cierres de vías o se ponen obstáculos para que los carros se muevan más lentamente, generando trancones y aumentando el tiempo de desplazamiento.  En otras se cierran orejas de los puentes obligando a hacer más larga la ruta. 

El lector puede confirmar que en los últimos años al menos dos vías paralelas de gran flujo vehicular están siendo intervenidas simultáneamente, y casi siempre corresponden a calles o carreras en el mismo sentido.  

En fin, atravesar la ciudad pasó de ser un viaje de veinte minutos a una odisea de casi una hora, o más.  

En una infografía que publicó el periódico El Colombiano el viernes 15 de marzo (página 2), se muestra como el parque automotor produce el 79% de las partículas contaminante, y la mayoría corresponde a camiones y volquetas (57%), buses un 10%. Los autos contribuyen con un modesto 6%
 



Está claro que necesitamos más parques, y controlar las fuentes fijas de emisión. Está estudiado que hay que fortalecer el transporte público ecoamigable y hay que mejorar la calidad de los combustibles. (La bicicleta no es una opción, por ahora, con el aire tan contaminado). 

Nadie discute que hay sobrepoblación en la ciudad y que los vehículos motorizados superan el millón, cuando hace 10 años no llegaban al medio millón,  (datos tomados de un video del Area Metropolitana) y que hay que tener políticas claras sobre ello. 

Por otra parte la principal medida tomada por el alcalde es implementar la medida de pico y placa para los vehículos particulares y las motos. 

En Bogotá, la Universidad de los Andes hizo un estudio sobre la calidad del aire los "días sin carro" y descubrió que los días en que no circulan vehículos particulares, la polución aumentaba. La explicación es bastante evidente. Los vehículos particulares cumplen la función de desplazamiento específica. Dichos vehículos generalmente se parquean cuando su dueño llega a su destino. Además la mayoría de los vehículos particulares tienen mantenimiento preventivo, lo que no ocurre con los buses, que permanentemente están dando vueltas por la ciudad, así no lleven pasajeros. Cuando se prohíbe a los particulares circular, los buses tienen que aumentar la frecuencia de sus recorridos para suplir las necesidades de trasporte. Allí es donde aumenta la contaminación: cuando se saca de circulación los vehículos particulares y se refuerzan los viajes en buses, mucho más contaminantes.   


Pero independiente de si voy en un bus o en un carro particular, cada que estoy en un trancón causado por cierres viales y arreglos en las calles, me hago la misma pregunta:   

¿Será que nuestros gobernantes no se han dado cuenta que un vehículo encendido durante una hora contamina cuatro veces más que un vehículo que demora solo quince minutos para llegar a su destino? ¿Habrá alguna razón para que programen cierres viales que ocasionen embotellamientos, precisamente cuando se necesita que un vehículo llegue lo más pronto posible a su destino y contamine menos?

No soy un experto en temas ambientales ni mucho menos en motores, pero mi mente lógica me muestra algo muy sencillo. 

Imaginemos que por media hora todos los vehículos de la ciudad encienden sus motores sin moverse un centímetro.  ¡Espeluznante! ¿No?  Eso es lo que pasa cuando se cierra una vía y se produce un embotellamiento: Cientos de carros encendidos sin moverse. 

Y la respuesta parece tan sencilla. 

Permitan que los que se movilizan hacia sus trabajos en vehículos particulares circulen sin problema cuando tengan cupo completo. Contaminan menos seis carros particulares llenos de empleados que van a sus trabajos (treinta personas) en dos trayectos diarios (ida y regreso), que un bus que da vueltas permanentemente por la ciudad, a veces con menos de diez pasajeros en las horas menos críticas.  No digo que se prohíban los buses, pero se debería permitir que los vehículos menos contaminantes que los buses se desplacen sin restricción si trasportan mas pasajeros. 

¿Quieren reducir la contaminación producida por los vehículos en un 50%?    

Programen los cierres viales de forma que no generen embotellamientos. Solo falta inteligencia vial  y reingeniería.  Habiliten vías alternas reales y efectivas como lo han hecho otras ciudades con buenos resultados. (Sobre todo cuando se conoce la dinámica del flujo y contraflujo en ciertos horarios). 

Favorezcan que dichos recorridos se hagan en la mitad del tiempo y ¡Voilá!. Habrán reducido a la mitad (o más) el tiempo que un motor deberá permanecer encendido. 

A veces respirar mejor puede ser cuestión de simple matemática. 

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