"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)
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miércoles, 15 de abril de 2026

Medicos haciendo fraude

Cuando era niño mis padres me enseñaron a confiar plenamente en los médicos. En esa época se confiaba en ellos porque se esperaba que fueran personas íntegras. Estudié medicina admirando a mis profesores que siempre se mostraron como modelos a imitar. A lo largo de más de casi cuarenta años de ejercicio profesional he interactuado con profesionales íntegros en todo el sentido de la palabra, con muy pocas excepciones. 

Por eso me generó tanto impacto la noticia de al menos cuarenta médicos que hicieron fraude en el examen de admision a residencia (especializaciones médico quirúrgicas) el pasado 10 de abril de 2026.   (leer la noticia acá: Fraude en el examen de Admisión a la UdeA). 

Inmediatamente los medios de comunicación hicieron eco del suceso, estallaron los chat y redes sociales deplorarando el hecho. Las sociedades médicas y las Academias de Medicina publicaron textos repudiando lo ocurrido.  

Muchos culparon a la sociedad actual que aliena a las personas y las impulsa en una carrera desenfrenada por los logros sociales y económicos. Otros lanzaron sentencias en las cuales se afirmaba que los profesionales que logran hacer su especializacion por medio de trampas siempre tendrían ese peso en sus conciencias. Muchos culpaban la carencia de ética en las universidades. Todos buscaban culpables, menos en los médicos que hicieron fraude. 

Mi reflexión sobre el asunto es tajante: ninguna sociedad puede permitirse tener profesionales sin ética y mucho menos en el area de la medicina. 

El primer punto es la falta de valores de la sociedad. Contrario a los que expresaron unos los colegas, estoy convencido de que ninguno de los médicos que hizo trampa, se hubiera sentido culpable de ello de haber conseguido el cupo. Incluso, creo que en secreto estarían muy orgullosos de que su astuto plan les hubiera abierto el camino. ¿Por qué lo digo? porque sé de primera mano que en ningun momento sienten que han hecho nada malo (la frase "el vivo vive del bobo" es una consigna que se enseña en muchos hogares). Tuve compañeros que se enorgullecían de las trampas que hacían y varias décadas después las narran como experiencias épicas sin el menor atisbo de pena.  

Cuando era Jefe de Apoyo Asistencial de una clínica de la ciudad, recibí la solicitud de una universidad para revisar una fotocopia de una incapacidad, expedida por un profesional de la institución, a un estudiante de medicina de octavo semestre. Les había parecido sospechosa. La revisamos y efectivamente confirmamos que había tomado una incapacidad antigua y le había modificado las fechas. Naturalmente, certifiqué que la incapacidad era falsa y que el estudiante no había consultado recientemente. Lo increible de todo fue que el muchacho se apareció unos días después a mi oficina a pedirme que lo ayudara porque la universidad lo había suspendido por un semestre. Me decía que lo que había hecho no tenía nada de malo. Que él no había matado a nadie y que solo había cambiado la incapacidad porque tenia un examen, había bebido mucho el día anterior y no había estudiado. Para él, alterar un documento, suplantar un médico y fingir estar enfermo no tenía nada de malo. 

No sé qué pasó con ese muchacho. Ese día se fue muy asustado al enterarse de que segun el código penal colombiano, la alteración de un documento legal (como una incapacidad) podía darle varios años de cárcel. Espero que la universidad no solo lo hubiera suspendido sino que jamás haya podido graduarse de médico. No me imagino lo que sería capaz de hacer. 

Eso me lleva al otro punto. La ética no se enseña. Se puede aprender pero no se puede enseñar. La ética se aprende mientras vemos a nuestros padres, a nuestros abuelos, a nuestros profesores o a nuestros líderes caminando por la vida. Ningún colegio ni ninguna universidad nos puede enseñar ética.

Las facultades de medicina deben incluir la ética dentro de sus programas como parte de su entrenamiento, como espacios de discusión, pero no pueden asegurar que los estudiantes aprenderán a ser éticos. 

El escándalo no debería ser que cuarenta médicos hayan intentado hacer fraude. El escándalo verdadero es que las universidades hayan concedido a esas personas el título de médicos cuando tuvieron mínimo seis años para saber si merecían serlo.

Se ha dicho que la universidad debe formar...  pero tal vez ese es el error.  La universidad debería abrir la puertas al que ya tiene una formación desde su casa. El joven que no tiene principios éticos no los va a cambiar porque les dan una clase. 

Lo que ocurrió en ese examen se evitaría si en lugar de tratar de enseñar ética (en forma tardía) en la universidad, se hiciera una selección de los candidatos a ser médicos entre los bachilleres que demuestren tener principios éticos. 

Es cierto que se pueden colar algunos, pero durante los seis años que dura la carrera se pueden detectar a aquellos que no merecen ser médicos e irlos descartando. Necesitamos que no sea solo el nivel de conocimiento el que determine si una persona cumple con los criterios para graduarse. Se requiere que la ética sea también un criterio de selección.

¿Y qué es la ética?

Quiero hacer énfasis en que no es lo mismo la moral, la ética y lo legal. 



Lo legal es lo que está permitido por un Estado y 
está determinado por las leyes y normas. 

Lo moral esta definido por las costumbres y generalmente está asociado con las religiones o creencias.

Lo ético se considera correcto desde el punto de vista antropológico, ontológico o de la filosófia. 

Pongo un ejemplo: 

Para los alemanes en la segunda guerra mundial, quitarle las propiedades a los judíos era completamente legal. Para algunos, atacar a los judios no era inmoral (era aceptable dentro de sus creencias). La ética por el contrario tiene un punto de vista antropológico (no religioso ni legal). Bajo ninguna circunstancia humana sería ético eliminar judíos. 

Hace miles de años era legal tener esclavos; ahora es ilegal.  Para algunas religiones era moralmente aceptable tenerlos, para otras no. La ética trasciende las creencias y las leyes y se centra en lo correcto desde la perspectiva del ser humano.  

No siempre lo legal es lo correcto. No necesariamente la moral determina lo correcto. Tener sexo antes del matrimonio, por ejemplo, fue inmoral por mucho tiempo en nuestra cultura. Ahora no lo es. 

La ética no depende de leyes o normas religiosas. Depende de la integridad del ser y ser reduce a una decisión estrictamente personal. 

Mientras lo legal y lo moral cambian con las sociedades, la ética permanece en el tiempo como la mejor forma de vivir como ser humano íntegro. 

 


jueves, 9 de abril de 2026

Medicina Narrativa. Jornada Cultural AMM.

El dia 4 de febrero de 2026 se hizo la primera jornada cultura de la Academia de Medicina de Medellin y tuve el honor de ser invitado a dar inicio a la velada. 
El tema fue la relacion entre la medicina y la literatura. 

A continuación comparto  una corta charla dicté sobre la Medicina Narrativa. En ella se tratan cinco puntos principales. 
  • Estudiar el relato (la narrativa) del paciente
  • El médico como autor de una historia clínica 
  • La escritura como terapia
  • La enfermedad en la literatura 
  • El médico como escritor literario
Espero la disfruten. 


Ver también. 


miércoles, 5 de noviembre de 2025

Literatura, Creatividad y Medicina Narrativa

Esta semana les comparto una charla que dicté a los estudiantes de posgrado de medicina de la Universidad CES dentro del programa de creación literaria para personal de salud. En esta ocasión hablamos de varios temas.

En la conferencia se explican los alcances de la Medicina Narrativa. (El relato del paciente, el médico como autor de historias clínicas, la enfemedad en la literatura, los médicos escritores, y la escritura como sanación)

En una segunda parte se muestra cómo la ausencia de un artista nos priva de su arte (sin Cervantes, nadie hubiera escrito el Quijote, sin Miguel Angel tendríamos otras pinturas en la Capilla Sixtina). Sin embargo, si un científico no hace un descubrimiento, otro lo haría después. La ciencia siempre sigue su camino. El científico puede ser prescindible porque la época y las condiciones hacen que se alguien descubra el paso siguiente. Sin embargo, en el arte no hay relevo para la creación.

Luego pasamos a explicar por qué los humanos contamos historias partiendo del lenguaje y cómo se dio la transmisión de conocimiento en la naturaleza (desde la célula hasta los libros electrónicos).

Continúa la charla mostrando la evolución del relato humano de la enfermedad a través de la historia iniciando en los primeros registros antiguos y terminando en la historia clínica electrónica, y luego revisando las leyes de la narrativa (personajes, antagonistas, trama, etc) y comparando la historia clínica con un cuento literario.

Al final de la charla se estudia la creatividad y su relación con el humor y la literatura. Se dan algunos ejemplos de pensamiento creativo.


Esta conferencia fue diseñada a raiz del lanzamiento del libro LA HISTORIA CLINICA, TODO UN CUENTO, publicado por el Fondo Editorial Remington.



miércoles, 24 de septiembre de 2025

Opinión de inexpertos. Autismo y acetaminofén

Hace unos pocos días una noticia viral sorprendió a la comunidad médica y al mundo entero: el presidente de los Estados Unidos Donald Trump pedía a las mujeres gestantes que por favor no tomaran Tylenol (acetaminofén o  paracetamol) ya que ello podría generar autismo en sus hijos. 


Ahora bien, aunque no existe ningún estudio clínico para probar la seguridad del acetaminofén en embarazadas (por obvias razones éticas), sí hay suficiente evidencia de que la gran mayoría de mujeres que han tomado el medicamento en su embarazo han tenido hijos sanos. Y es que todas las autoridades científicas mundiales coinciden que en que el acetaminofén es de uso seguro durante gran parte de la gestación.  

Se sabe que la formación de los órganos en un feto más o menos ocurre entre la semana 6 y 12 del embarazo. En dicho período no se recomienda tomar casi ningún medicamento, pero una vez pasado el período de embriogénesis, se ha considerado seguro el uso de acetaminofen o paracetamol cuando la condición lo amerita. Casi todas las agencias científicas concuerdan en ello. 

Pero, ¿de donde salió tal recomendación presidencial?  Al parecer de un meta-analisis. ¿y qué es un meta-analisis?   Es una publicacion científica que compara diversos estudios. No necesariamente dichos estudios tienen un correcto diseño metodológico. (ojalá así fuera).  Un meta analisis es una especie de resumen y depende de la calidad de lo que se resume. Si los estudios que recopila están mal diseñados, el resultado será basura. Es decir que si los estudios están mal hechos, el resultado puede ser desastroso. 

Me explico: en epidemiologia hay un concepto que es la causalidad. Es decir, la forma de determinar si un efecto determinado es producido por una causa:  

Ejemplo:  está demostrado que el consumo de cigarrillo produce cáncer (no hay duda de la causa y el efecto porque se hicieron estudios clínicos en animales exponiéndolos al humo y se evidenció que los que estuvieron expuestos desarrollaron mayor índice de cáncer en comparación con los que no estuvieron expuestos).  

Pero miremos lo que sucede con el café. Si se interroga sobre los antecedentes y hábitos de los que tienen cáncer de pulmón se descubrirá que un alto porcenteje tomaban café (en especial mientras fumaban). Hasta ahora no hay ninguna evidencia de que tomar café produzca cáncer de pulmón a pesar de que los porcentajes de consumo de café son elevados en dichos pacientes.  

En los años 60s se publicaron los criterios de Bradford - Hill, unos postulados que explicaba que no siempre la asociacion de dos fenómenos quiere decir causalidad. Es decir, si investigo el pasado de los que tienen cáncer de pulmón puedo encontrar que muchos tomaban café (asociacion estadística) .  Pero esta asociacion es un sesgo (un distractor);  el causante de ese cáncer es el tabaco que suelen acompañarse con una taza de café (asociación).

Se han estudiado grupos de personas que toman café (sin otros factores de riesgo) y se ha demostrado que no hay  una mayor probabilidad de cáncer de pulmón con el correr de los años, que los que no toman café y que tampoco tienen otros factores de riesgo. 

¿Y hay estudios similares con el cigarrillo? ¡Por supuesto que no! si ya se sabe que el cigarrillo produce cáncer en modelos animales, sería inhumano y poco ético ofrecer cigarrillos a población sana para ver cuánto se demora en desarrollar un cancer. Con estos productos las conclusiones son obtenidas de estudios en animales o en observaciones retrospectivas a poblaciones que, conociendo el riesgo, siguen con su idea de fumar. 

Igualmente, en el embarazo sería poco ético suministrar medicamentos con el fin exclusivo de ver cuantos daños se pueden provocar en un bebé. Sin embargo, cuando alguna materna ha tenido que consumir algun medicamento, (por ejemplo por dolor de cabeza o fiebre), se le hace un seguimiento. Hasta ahora no se ha observado que tomar acetaminofen produzca más casos de autismo que los que se producen en hijos de madres que nunca utilizaron la molécula. 

El problema con los meta-análisis es que pueden agrupar estudios que no fueron bien hechos y que no tenían la rigurosidad científica necesaria. 

Pongo un ejemplo.  Yo podría hacer una encuesta y descubrir que todas las personas que fallecen en  accidentes aéreos,  han tomado agua al menos en la semana previa a subir al avión que se accidentaría. Casi podría decir que el 100% lo hicieron. Pero eso solo es un dato estadístico que no sirve para concluir que tomar agua produce caidas de los aviones en los que se viaja.  Cualquiera que revise el estudio dirá que estoy sesgado y que el estudio no es concluyente de nada.  Sin embargo, si alguien recoge varios estudios sobre accidentes aéreos y solo revisa sus conclusiones sin el suficiente análisis, podría decir que en el meta-analisis habia "evidencias" de que tomar agua en la semana previa a subir a un avión produce accidentes. 

Casi de igual forma yo puedo demostrar que la gran mayoria de madres cuyos hijos fueron diagnósticados con autismo habian consumido tylenol o paracetamol durante su embarazo. Pero tambien lo consumieron las que no tuvieron hijos con autismo. Adicionalmente, esas madres con hijos autistas tambien hicieron otras cosas durante el embarazo, como contestar teléfonos celulares, dormir acostadas en camas, o viajar en algún vehículo de motor, sin que ninguna de esas acciones pueda demostrarse como causa de la enfermedad de sus hijos.  

Para poder demostrar la fuerza de la asociacion se requiere de otros datos. Trump asegura que los paises que consumen menos tylenol tienen menos casos de autismo. Pero esa afirmacion tiene otro sesgo. ¿Está el presidente seguro de que hay menos autismo en esas regiones? o ¿acaso es que se diagnostican menos casos por falta de recursos médicos?. En las tribus indígenas o en Cuba, posiblemente hay menos niños diagnosticados por la misma razón que hay menor acceso a paracetamol.  Adicionalmente, ¿tienen estas regiones algun factor que protega del autismo, como temperatura, alimentacion, costumbres, etc?  La simple observación no sirve de nada si no se hace de forma juiciosa. 

Para salir de la duda en estos casos se requieren estudios clínicos y no hay ninguno que evidencie de forma contundente y sin lugar a dudas, que el paracetamoo o acetaminofen  está produciendo autismo en los bebés. El hecho de que lo diga un presidente no es garantía de nada, y mucho menos cuando su area de conocimientos esta en los negocios o en la política y no en la medicina.  Que un inexperto diga algo, aunque sea presidente, no hace que lo dicho sea verdad. 

En investigación medica  hay una gama de formas de estudiar un fenómeno. Desde estudios clinico aleatorizados en los que se expone un individuo a un producto y se compara con placebo (con estrategias para evitar el sesgo), hasta los llamados "opinion de expertos" en los que un grupo de "expertos" (nombrados por otros menos expertos) dan su simple opinión ante los que ellos "Creen" que es lo correcto.  En investigación estos últimos niveles de evidencia se consideran los menos recomendables.  El hecho de que una vaca diga que el pasto es bueno para la salud no la convierte  en experta y su enunciado no se  vuelve verdad para el resto de animales. 

Ahora, con las noticias que tenemos de Presidentes hablando de lo que no saben o incluso ministros haciendo recomendaciones sobre lo que no tienen idea, se puede hablar de una nueva categoría de evidencia científica: LA OPINIÓN DE INEXPERTOS.  

miércoles, 27 de agosto de 2025

Las primeras historias clínicas

Como hemos visto en algunas otras entradas de este blog, la historia clínica es un proceso de investigación en la que se averiguan los datos clínicos de una persona y se hace un analisis de la información recibida.  Adicionalmente se debe consignar esa información en un documento (ya sea un papel, un archivo o una grabación). 

Partamos entonces, de que una historia clínica no es solo el papel o registro. Es la investigacion que se hace sobre las condiciones de salud de una persona. 


Etimológicamente hablando, "historia" en griego significa "investigación", mientras que "clínica" hace referencia al "paciente" (del griego "kliné" que significa "cama"). En otras palabras, Historia clínica se refiere a todo aquello que se investiga ante la cama de un paciente. 

Insisto: la historia clínica no es solo lo que se escribe.  Es lo que se investigó, lo que se descubrió, y el registro completo y detallado de lo que le ocurre a un paciente, lo que se le hizo, y lo que habrá de hacerse. 

El papel o el archivo al que, erróneamente llamamos "historia clínica", es tan solo una parte: el registro, ⏤la evidencia⏤ de que se hizo una investigación completa y detallada.  

Como lo exponía Pedro Laín Entralgo, "la historia clínica es el arte de ver, oír, entender y describir la enfermedad de un paciente". 

Los primeros registros médicos sobre la enfermedad de una persona están ligados a los orígenes de la escritura. (Aproximadamente 3500 años a. de C. ). En el Poema de Gilgamesh, se habla de la preocupación por la muerte y la búsqueda de la vida eterna, cuando él héroe Gilgamesh pierde a su mejor amigo Enkidú.  

Mas adelante, 2.600 años antes de Cristo, aparecieron en Egipto los primeros registros que hablaban sobre enfermedad  (Papiros de Evers y papiro de Smith).  En el de Smith hay descritos 48 casos de traumas o problemas de salud  organizados de cabeza a pies, y estableciendo una separacion entre el examen, el análisis de lo encontrado y el tratamiento que habia que hacer. 


Por ejemplo, en el caso 25  se habla de una luxación de mandíbula. 

Título:

Instrucciones con respecto a una dislocación de mandíbula

Examen:

Si usted examina un hombre con la mandíbula dislocada, debe  ver  si  puede  abrirle  la  boca  y  si  también  puede  cerrársela. Debe colocar sus pulgares sobre los extremos de las  dos  ramas  mandibulares  dentro  de  la  boca  y  sus  dos pinzas (dos grupos de dedos) debajo de la barbilla y debe hacerlas retroceder hasta lograr que descansen en su lugar

Diagnóstico:

En relación con él usted debe decir que la dislocación de la mandíbula es una dolencia que trataré

Tratamiento:

Usted debe vendarlo con ymrn* y miel todos los días hasta lograr su recuperación 

Es impresionante saber que, después de veinticinco siglos, el manejo inicial de la luxacion de maxilar sigue haciendose casi de igual forma excepto porque aun los expertos no han podido determinar a que se refieren con ymrn. 

Si te interesa la historia de la medicina y de la historia clínica te invito a conocer más sobre la historia clínica y su evolución a traves de la historia. 

En mi libro: LA HISTORIA CLÍNICA, TODO UN CUENTO, podras saber un poco más sobre la historia de los registros clínicos, sobre la evolucion del lenguaje y la historia de la humanidad. 

Ven a nuestro lanzamiento en que será en el cierre de la 19ª Fiesta del libro y la cultura de Medellín 

Fecha: 21 de septiembre de 2025

Hora: 3 pm. 

Lugar Jardín Botánico de Medellín. Salón Iberoamericano del Libro Universitario. 



 







miércoles, 20 de agosto de 2025

Recordando a Alzheimer

En la actualidad muchas personas temen a la enfermedad de Alzheimer. Son frecuentes las consultas de personas que olvidaron donde pusieron las llaves o  pagar la  cuenta de la luz o del teléfono y llegan preocupados al consultorio:  ¿Será que tengo Alzheimer?

Estamos rodeados de personas que tienen un familiar o un amigo que comenzó a perder la memoria y su mente se fue apagando poco a poco.  

De la misma forma, muchas investigaciones se están llevando a cabo para poder entender mejor la enfermedad y lograr, si no la cura, al menos la forma de retrasar su aparicion. 

Todos temen al Alzheimer pero muy pocos, con memoria intacta, recuerdan quién fue Alzheimer. 


Alois Alzheimer fue el primero en describir aquella penosa enfermedad. 

Nacido el 14 de junio de 1864 en Marktbreit-am-Main, Baviera, Alemania, se interesó por la medicina y estudió en las universidades de Berlín, Tubinga y Wurzburgo, donde se graduó con honores en 1887.  Su tesis versó sobre las glándulas ceruminosas del oído.

Al año de su grado, consiguió trabajo como asistente clínico en el Asilo Municipal para Enfermos Mentales y Epilépticos de Frankfurt.  Allí, durante catorce años, se entrenó en uso del microscopio y en análisis de los tejidos cerebrales,  consolidando sus conocimientos de neuropatología. 

A finales de 1901, Alzheimer conoció a Auguste Deter, una paciente de 51 años ingresada al Centro por pérdida de memoria, delirio, insomnio, celotipia y desorientación grave.

Para  Alois resultó extraño que dichos síntomas, tradicionalmente seniles, se presentaran en una paciente tan joven y sin evidencia de ateroesclerosis ni otro factor de riesgo vascular. La salud mental de Auguste fue en deterioro: dejó de comunicarse y llegó a permanecer la mayor parte del tiempo en posición fetal, desconectada del entorno. 

Alois tuvo una oportunidad laboral que no podía rechazar y en 1903 se trasladó a Munich donde trabajo con Emil Kraepelin (uno de los padres de la psiquiatría moderna).  Su profesor lo promovió como Jefe de laboratorio y allí pudo estudiar la demencia,  la epilepsia y otros tipos de patologías cerebrales.  consolidando su reputacion como investigador científico. 

Auguste Deter

Pero Alzheimer siguió pendiente del caso de Auguste Deter.  En 1906 se le comunicó la muerte de su paciente (ocurrida por complicaciones resultantes de las úlcera de presión por permanecer acostada).  Alzheimer pidió que le fuera enviado su cerebro a Munich para estudiarlo. Allí descubrió zonas de atrofia en la corteza cerebral con otros hallazgos anormales (como placas amiloides, entre otros.). Dichos hallazgos fueron presentados en noviembre de 1906 en una conferencia de psiquiatras en Tübingen, pero nadie le prestó atención. 

No obstante, el médico siguió recopilando información de otros pacientes, también relativamente jóvenes, que presentaban síntomas de demencia senil.  

Por fin en 1910 obtuvo el reconocimiento gracias a que Kraepelin incluyó los hallazgos de Alzheimer en su tratado Psychiatrie, y acuñó el término "Enfermedad de Alzheimer", dándole el valor que se merecía y diferenciando dicha entidad de la demencia senil, ya que tenian causas diferentes y podían diferenciarse microscópica y clínicamente la una de la otra. 

El doctor Alzheimer fue nombrado en 1912 profesor de Psiquiatría y director del Instituto Neurológico y Psiquiátrico de la Universidad de Breslau, contando con el apoyo de Kraepelin.  Sin embargo, tres años más tarde Alois Alzheimer murió por una infección bacteriana que derivó en varias complicaciones (fiebre reumática, falla renal y falla cardíaca).  Falleció a los 51 años, el 19 de diciembre de 1915. 

Alzheimer nunca sospechó que su nombre sería recordado por todos,  o casi todos.  Cerca de un 70% de todas las demencias en el mundo corresponden a la Enfermedad de Alzheimer. 

Sea pues, el momento de recordar a este científico que estudió profundamente a los que no recordaban nada. 


miércoles, 5 de marzo de 2025

La inteligencia artificial. Reflexiones

Hace algunos meses publiqué una entrada en este blog, en la que daba mi opìnión sobre el miedo que generaba la inteligencia artificial (IA) en las personas  (Ver El miedo a la inteligencia artificial)



Cada vez me convenzo de las ventajas y los peligros de las herramientas nuevas y de los riesgos cuando las personas no las utilizan adecuadamente. Con respecto a este tema tengo varias observaciones:   

Primero, el público en general confunde los sistemas inteligentes de lenguaje con la inteligencia artificial. 

Segundo: La mayoría de las personas no sabe utilizar las herramientas para sacarles el mayor provecho, pero confían en ellas más de lo que debrerían aún sin aplicar ningun filtro.  

Tercero: Cuando utilizamos la inteligencia artificial obtenemos resultados tan inteligentes, como el nivel de inteligencia de quien los usa. 

Paso a aclarar cada punto, advirtiendo que no soy un experto en el tema pero sí un usuario que ha explorado las posibilidades que dan los sistemas puestos a disposicion del público. 


¿Qué es la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial es una rama de la informática que se enfoca en el desarrollo de sistemas capaces de realizar tareas que requieren inteligencia humana. 

Para considerarse inteligente debe tener ciertas características: 

  • Capacidad para aprender
  • Adaptabilidad
  • Automatización
  • Razonamiento y toma de decisiones
  • Interacción natural

Lo que la mayoría de la gente conoce es solo una parte de la "inteligencia artificial". Desde hace muchos años los correos electronicos, los buscadores, los sistemas de mensajeria utilizan sistemas predictivos que recopilan informacion sobre búsquedas, formas de expresion y aprenden a anticipar lo que un usuario va a escribir o quiere encontrar.  


Sin embargo, la inteligencia artificial va mas allá. Hace unos años me sorprendió que luego de alimentar bases de datos biomedicos, la inteligencia artificial pudo hallar patrones en las huellas digitales que podían diagnosticar o predecir una esquizofrenia (ver artículo).  Eso es inteligencia artificial.  Nadie le enseñó eso, pero pudo descubrir patrones que fueron validados posteriormente. 



En el campo médico la inteligencia artificial ayuda a detectar fracturas en radiografias que un médico entrenado no sería capaz de ver, o calcular fracciones de expulsión cardiaca o porcentajes de alveolos activos, que posiblemente no podrían ser exactos si fueran revisados por un humano. 

Las posibilidades que brinda la inteligencia artificial son incalculables: máquinas que pueden aprender ellas solas sin la interveción humana. La duda es si estarían en capacidad de tomar decisiones acertadas. ¿La Inteligencia artificial estará en disposicion de decidir correctamente a quién aplicar un tratamiento?  ¿Dónde queda la ética? 

Asumamos que le digo a la IA que tengo diez mil pacientes  con cáncer y que solo cuento con los recursos suficientes para administrar 500 tratamientos, y que le doy la responsabilidad de decidir a quienes debo administrarlos. ¿Los eligirá segun la edad? ¿Según la expectativa de vida que tengan? Según la cantidad de personas que dependen económicamente de cada paciente? ¿Según el rol que cada paciente cumple en la sociedad? 

Posiblemente tomará las decisiones más racionales, pero no necesariamente las más humanas. 


Pero hoy no me voy a centrar en el tema médico. 
Quiero hablarles de lo que la gente conoce como IA, que generalmente corresponde a sistemas de procesamiento de lenguaje

Existen varios sistemas de procesamiento de lenguaje que unidos a bases de datos son presentados como AI (inteligencia artificial) 

Los más conocidos son 
  • GPT-3 (Generative Pre-trained Transformer 3), desarrollada por OpenAI.
  • BERT (Bidirectional Encoder Representations from Transformers):   (Google BARD – GEMINI) Desarrollado por Google.
  • T5 (Text-To-Text Transfer Transformer):  Desarrollado por Google
  • BING y Copiloto  Desarrollado por Microsoft  Copiloto Fusionado con su navegador Microsoft EDGE, y recientemente con el Office 365
Estos sistemas tienen la capacidad de aprender de sus usuarios y son muy intuitivos. Por medio de algoritmos aprenden los gustos y preferencias de los clientes. 

Soy un usuario frecuente de estos sistemas y aqui van algunas reflexiones basadas en mi experiencia: 

Estos sistemas se fundamentan en bases de datos muy amplias y extensas, pero con pocos filtros. Por tal razón sus respuestas pueden ser extraidas de fuentes no confiables. He hecho preguntas que han obtenido respuestas falsas.  Al hacerlo notar, generalmente la IA se disculpa e inventa otra mentira para reponer la anterior. Esto se debe a que las preguntas no son concretas y a que el modelo de lenguaje humano funciona así. 

Hace poco hice una consulta sobre la relacion entre tener los lipidos bajos y los accidentes de tránsito, y me dio una respuesta citando revistas médicas muy famosas. Cuando verifiqué las fuentes, esos artículos no existían. ¡los había inventado! Se lo hice saber, y el sistema solo se disculpaba e inventaba más respuestas falsas. (ver imagen). 




Pongo un ejemplo:  si yo le pregunto a GPT o Copiloto cuál es el mejor tratamiento para un dolor de garganta, ellos buscan en sus bases de datos generales, y podrían responder que el  jugo de limón con jengibre, debido a que no establecí si quiero la respuesta más frecuente o la más científica. (todo depende de lo que haya en la red de la que se alimenta y de lo que yo acostumbro leer). Si la web está llena de información falsa, se corre el riesgo de que la respuesta salga de esa base de datos.  Pero si hago una pregunta específica y bien hecha, aumenta la posibilidad de que me de la respuesta correcta. 

Ante la pregunta: "Asume que eres un médico especialista en otorrinolaringologia y dime cuál es el tratamiento ideal para una amigdalitis teniendo en cuenta las revistas médicas indexadas de los últimos cinco años. Dame una tabla de los tratamientos, dosis y tiempo de duración, ventajas y desventajas", casi con seguridad, me dará una respuesta más o menos correcta desde el punto de vista médico. 

Hace poco en un taller que dictaba hicimos el ejercicio de preguntarle a Chat GPT cuáles eran las ventajas de los autos eléctricos. Respondió que eran más ecoamigables, que bajarían las emisiones de CO2 y que reducirían los daños al planeta ocasionados por la minería.  Pero cuando le pedí que asumiera que era un ingeniero de minas y que me explicara cuáles eran las ventajas de los autos eléctricos, me dio una cátedra explicando que los autos eléctricos favorecerían la industria minera porque incrementarían la necesidad de Cobre, Cobalto, Zinc, Hiero, Aluminio, Cadmio y Níquel, entre otros. En otras palabras sería ventajoso para los mineros que la gente usara carros eléctricos, porque aumentaría la extracción de dichos minerales.  

De ahí que sea importante para todos aprender a hacer un PROMPT es decir, dar las instrucciones a la IA para que nos dé lo que queremos que realmente que nos dé. 

Para ello se deben tener en cuenta cinco puntos: 
  • Definir el rol
  • Asignar la tarea
  • Establecer el contexto
  • Especificar los límites. 
  • Indicar el formato de salida
Retomemos el ejemplo del tratamiento de la amigdalitis. 

Asume que eres un médico especialista en otorrinolaringologia (rol) y dime cuál es el tratamiento ideal para una amigdalitis (tarea) en personas adultas mayores de 18 años, que vivan en areas urbanas (contexto teniendo en cuenta las revistas médicas indexadas de los últimos cinco años (límites). Dame una tabla de los tratamientos, dosis y tiempo de duración, ventajas y desventajas (formato de salida)

Hay que tener en cuenta que si yo no lo delimito, podría darme una respuesta para el tratamiento de la amigdalitis en perros, o darme las recomendaciones adecuadas para una tribu de indígenas que no tienen acceso a medicamentos especializados (bebedizos, y pociones herbales). La inteligencia artificial asume las respuestas que cree que yo necesito, y si no hago la pregunta correcta puedo incurrir en una respuesta erronea. 

Incluso, en el Prompt que escribí, cometí un error y no definí un aspecto.  No hice claridad sobre si la amigdalitis sería bacteriana o viral, o irritativa (mecánica).  Esa falta de claridad me puede cambiar la respuesta (la amigdalitis bacteriana puede requerir de un antibiótico, mientras que en la viral o mecánica  puede necesitar solo analgésicos, o antiinflamatorios y estar contraindicado el uso de antibióticos). ¿Ven la importancia de hacer bien la pregunta?

En cuanto a las tareas y el formato de salida existen muchas alternativas ( Actúa... - Crea...  Dibuja...  Analiza... Traduce... Resume... - define...  - Idea un(a).... Haz una Tabla... un dibujo... un marco conceptual... un cuado comparativo... etc) -
Como expuse al principio, la calidad de la respuesta de estos sistemas depende de la inteligencia de quien los usa. 

También hay que tener en cuenta algo: Las bases de datos que alimentan estos modelos no siempre están actualizados. Por ejemplo, al momento de escribir esta entrada, Chat GPT (version 3) trabajaba con bases de datos actualizadas a junio de 2024.  Es decir, no me responderá con informacion más reciente y eso lo debo tener en cuanta cuando decida con que herramienta voy a trabajar. 

Por último, y tal vez lo mas importante, es verificar que las respuestas dadas sean verificables. Estos sistemas busca la aprobación del público. De ahí que sea tan peligroso que la gente no verifique la información. Cuando Chat GPT (o cualquier otro) entrega un dato falso y el usuario lo acepta como verdadero, se crea un sesgo de comprobación.  La inteligencia artificial asumirá que dio la respuesta correcta y la utilizará la próxima vez.  Por eso hay que verificar y hacer la retroalimentación.  Eso implica que para poder servirnos de la inteligencia artificial, debemos tener una inteligencia natural que la supere. Ella nos da respuestas rápidas y tiene gran cantidad de información, pero somos nosotros quienes decidimos si sus respuestas son validadas o descartadas. 

Hay más cosas que podría contarles sobre estos nuevos modelos, pero sería muy extenso. Mi recomendación es que los exploren y aprendan a sacarles mayor provecho. Y siempre verifiquen la información recibida. 

A continuación les dejo una imagen que me encontré (concedo los respectivos créditos a sus autores) en la que explica la forma de crear un prompt para investigación. Espero les sea de utilidad. 








miércoles, 18 de septiembre de 2024

El cuento de la historia clínica

Los seres humanos somo contadores de historias por naturaleza, contamos lo que nos sucede y lo que ha sucedido a través del tiempo, incluyendo la historia de nuestras enfermedades, lo que se conoce como historia clínica.

Toda enfermedad, como en un cuento literario, tiene un inicio, un nudo y un desenlace.

Tiene, además, un protagonista (paciente), unos personajes secundarios (familia, cuidadores, etc), un villano (la enfermedad o el trauma). Tiene una trama compuesta de inicio, nudo y sesenlace. Como cualquier novela tiene una época y un entorno.

Les comparto un artículo publicado en la revista Anales de la Academia de Medicina de Medellín, que explora la capacidad del ser humano de contar historias y plantea la semejanza de la historia clínica con el cuento literario.

El médico que hace una historia clínica debe saber investigar el inicio y desenredar el nudo, para ayudar a escribir el mejor desenlace posible.

Los invito a leer el artículo directamente de la fuente, y de paso, conocer la revista de la Academia de Medicina de Medellin. No es solo para médicos. Es de gran valor para el público en general.


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miércoles, 24 de abril de 2024

El cuento de la historia clínica.

¿Sabían ustedes que la historia clínica no es el papel o el archivo que llena el profesional de salud, sino que la historia clínica es la investigación que se hace sobre un paciente?

Puede haber historia clínica sin que se escriba una sola letra. El punto es que siempre debe quedar alguna evidencia de lo que se investigó.  

La historia clínica es el arte de ver, oir, 
entender y describir la enfermedad humana.  
(Pedro Laín Entralgo)


A continuación les comparto una charla titulada EL CUENTO DE LA HISTORIA CLÍNICA. 

Esta charla se presentó en la sesión ordinaria de la Academia de Medicina de Medellín, el 17 de abril de 2024

A lo largo de esta conferencia se revisa la historia del lenguaje partiendo desde la transmisión de la información celular (mitosis), el surgimiento de la reproduccion sexuada, la aparición de la tradición oral y posteriormente el lenguaje escrito hasta llegar al libro como culmen de la transmisión de conocimiento. 

También se hace un corto recorrido de la historia de la medicina y los registros escritos a lo largo del tiempo para llegar hasta la historia clínica actual. 

La conferencia finaliza con un análisis desde el punto de vista literario de la historia clinica, teniendo en cuenta que tiene un inicio, un nudo y un desenlace, cuenta con un protagonista y unos personajes secundarios, y tiene un narrador, un ambiente y una trama. 

Acompáñenme en esta fantastica historia de la evolución del lenguaje, del libro, de la medicina y de la vida misma. 

Nota.  La conferencia comienza aproximadamente en el minuto 3:00

Espero la disfruten. 









miércoles, 17 de enero de 2024

Reflexiones sobre las incapacidades médicas

En estos días se presentó en un comité al que asisto la discusion acerca de cómo expedir una incapacidad médica si la persona ya ha trabajado parte de su jornada. 

Alguien mencionó que si la persona ha trabajado la mitad de su jornada o más, el médico debe expedir el certificado de su incapacidad para el día siguiente. 

La sustentacion a su postura era que la norma colombiana establece el pago de las dos terceras partes del salario cuando la incapacidad es por enfermedad común. Si ya hubiese trabajado ese día no se lo pagarían completo. 

Yo, por mi parte soy de los que creo que el médico debe expedir el certificado de incapacidad desde el mismo día en que consulta, así le falte una o dos horas para terminar su jornada laboral, o incluso, así haya terminado su jornada.

Estuve consultando al respecto y no hay ninguna norma que defina qué es lo correcto. Me encontré un artículo de la Javeriana, escrito J. C. Castellanos, médico, director de un hospital, que dice lo siguiente: (el subrayado es mío):

El médico podrá emitir una incapacidad prospectiva cuando la atención se presta después de terminar su jornada laboral o escolar; por ello, se puede indicar que el día de inicio es el día siguiente a la fecha de expedición. En los casos en los cuales sea necesario prorrogar una incapacidad y que por trámites administrativos la consulta médica no pueda ser programada una vez finalizada la incapacidad, el médico podrá emitir una incapacidad prospectiva. Esta aseveración solo se fundamenta en el concepto que se presenta en ese artículo, en cuanto siendo un acto médico autónomo y no existiendo reglamentación en contrario, el médico puede expedir ese tipo de incapacidades prospectivas.

Más importante, cuando se trate de las laborales, en cuanto al cumplimiento de los principios éticos de no causar daño y proteger al paciente, en quien la expedición de la incapacidad tiene un detrimento salarial, se le descuente de su nómina normal un porcentaje de un día que fue efectivamente trabajado. Esto no aplicaría si el trabajador laborase en el turno nocturno y sea atendido durante ese horario. El respaldo de esta acción a favor del paciente, además de sustentarse en los principios generales de la ética médica de entender el ser humano de manera integral, evitando el causar daño, se establece de manera tajante en el artículo 6 de la mencionada Ley Estatutaria, que en su literal b establece como elemento esencial del derecho a la salud un principio: “Pro homine. Las autoridades y demás actores del sistema de salud adoptarán la interpretación de las normas vigentes que sea más favorable a la protección del derecho fundamental a la salud de las personas”. 

Incapacidad como acto médico y ley estatutaria de salud. Univ. Med. 2019;60(1).


Soy conciente de que certificar una incapacidad desde el momento en que el médico la diagnostica puede implicar un detrimento en el pago de la jornada ya laborada, pero los argumentos que expondré a continuación son el resultado de más de 30 años de ejecicio médico y de muchos años como perito (asesor especializado) en temas legales. Tomando el mismo argumento del doctor Castellanos, dado que no existe reglamentacion contraria, yo afirmo que la incapacidad debe expedirse desde el mismo dia, no solo porque no hay reglamentacion contraria, sino porque desde la Ley 23 del 1981 (ley de ética médica) se determina que un certificado médico es un acto médico y que como documento legal está obligado a ser verídico y ajustado a la realidad. 


Sientanse en la libertad de acoger o desechar mis planteamientos: 

Incapacidad médica vs certificado de incapacidad

1. Una cosa es la incapacidad, y otra el certificado de incapacidad. 

La Incapacidad médica es la condicion que sufre una persona que le impide desempeñar una labor, ya sea porque lo imposibilita para realizar sus funciones o que empeoraría en el caso de seguirlas haciendo.  Una incapacidad médica no necesariamente tiene que ser diagnosticada por el médico. Atañe exclusivamente al paciente. Alguien que se tuerce un tobillo, puede estar incapacitado para caminar, así no vaya al médico. 

El certificado de incapacidad es el documento en el que un médico certifica, (valga la redundancia), que un paciente no puede desempeñar esa labor, luego de haberlo evaluado. 

2. La incapacidad médica no la determina un médico: La determina la lesión o enfermedad que sufre un paciente. La función del médico es certificar que dicha persona no puede realizar un trabajo debido su condición de salud. (en otras palabras, así el medico no la certifique, la incapacidad está presente.)  No es potestad del médico determinar si el paciente ya dejó de laborar ese día o si aun le quedan horas para terminar su jornada. El médico debe certificar si desde el momento del diagnóstico, el paciente esta en capacidad o no de laborar. 

3. El certificado de incapacidad debe estar acorde con la condición del paciente: si la enfermedad o lesion está presente desde hoy, un médico no puede certificar que la incapacidad estará presente solo a partir del día siguiente, porque eso implicaría que el resto del dia de la consulta, el paciente sí está habilitado para trabajar. 

Al expedir cualquier certificado el médico afirma que le consta lo que certifica. En ningún momento puede expedirse una certificacion que no corresponda con la realidad. Certificar que mañana no podrá trabajar, deja una sospecha sobre si hoy hubiera podido hacerlo. 

Quiero exponer algunos ejemplos que ayudarán a entender por qué el certificado de incapacidad debe iniciar desde que el médico constata la condición de salud que impide trabajar: 

Supongamos que un vigilante de una empresa trabaja de 7:00 am a 5:00 pm. Consulta un lunes a las cuatro de la tarde por un dolor lumbar intenso que le impide trabajar. ¿Desde cuándo está la condicion para no poder trabajar? No hay duda de que el médico puede dar fe de que el paciente tiene una condicion que lo incapacita desde ese momento, así esté terminando su jornada.  

Sigamos suponiendo...  El paciente le dice que le dé la incapacidad a partir del martes porque ya trabajó el día casi completo. ("para que no me descuenten el día de hoy").  ¿Qué pasaría si a las 6 pm se declara un incendio o una inundación en la empresa? ¿Si lo llamaran para ayudar en la emergencia, deberá acudir? Recordemos que la incapacidad fue expedida para el día siguiente. ¿Podrá responder que no irá a la empresa, a pesar de que el médico certificó que su incapacidad será partir del dia siguiente?

Quiero enfatizar en que la condicion de incapacidad estaba presente desde el lunes a las 4 pm. (no desde las 00:00 del dia siguiente). El médico debe certificar que al momento de la consulta ya estaba con limitaciones para las actividades laborales, independiente de la hora en que termine su horario. 

Otro caso: Una mujer consulta por diarrea abundante al medio día. El médico le va a "dar" una incapacidad (recordemos que los médicos no "damos incapacidades", sino que las certificamos), pero la paciente le advierte que está en su día de descanso y le pide que le dé la incapacidad a partir del día siguiente. El médico, para ayudarle, le da la certificación de que al día siguiente amanecerá con diarrea. ¿Qué pretexto daría la mujer si la llamaran a  la 1 pm para cubrir una novedad de personal esa tarde? Es claro que su incapacidad para laborar ya estaba presente desde el momento de la consulta, aunque estuviera de descanso. 

Quiero poner otro ejemplo del que fui protagonista. Un dia, cuando era médico de urgencias,  fui agredido por un paciente a las 11 de la noche de un lunes (mi turno era de 7 pm a 7 am). Un paciente bajo efecto de las drogas tuvo un accidente en su moto, y llegó agitado al servicio. En medio del barullo resulté con una herida en la cara y un gran hematoma en el párpado. Por supuesto, me incapacitaron por el gran hematoma que me impedia ver por un ojo. Fui atendido a las 5 de la mañana del martes, faltando solo dos horas para terminar mi turno. El médico que me atendió dijo -con buenas intenciones- que me fuera a dormir, y que, como yo ya estaba terminando el turno, me "daría" la incapacidad a partir del dia siguiente (miércoles) porque asumía que yo ya había trabajado las 7 horas del martes. Por supuesto tuve que pedir que me la diera desde el mismo día en que fui atendido (Yo debía volverme a presentar a las 7 pm para otro turno nocturno). Mi incapacidad estaba presente a los pocos segundos de la agresión (cuando comenzó la hinchazón) y no a partir de las 00:00 horas del día siguiente. Incluso, si ese día no tuviera que regresar a trabajar en la noche, ya estaba limitado para laborar. Si me hubiera llamado por una emergencia grande en la ciudad, yo no hubiese podido presentarme a servicio. Si hubiera sido una incapacidad por enfermedad común no me hubieran pagado esas horas laboradas.  No hay duda de que el resto del día yo tenia una incapacidad que me impedía hacer cualquier tipo de trabajo, y ese hecho es independiente de si la empresa paga o no las horas laboradas. Ese es un problema jurídico que habrá que solucionar, y pertenece al ámbito económico, no médico. El criterio médico debe ser que la persona está "incapacitada para laborar" y en eso no hay discusión. 

¿Dar incapacidad, o certificar una incapacidad?

Un médico no "da" incapacidades. Simplemente certifica la presencia de ellas. Es incorrecto que un médico certifique que una incapacidad aparecerá al día siguiente. Debe certificar si la incapacidad en el paciente está presente al momento de ser evaluado, aunque ello tenga efecto negativo sobre las deducciones hechas al trabajador. En este aspecto, hay unos vacíos que no han sido resueltos, pero no podemos ser los médicos los que resolvamos el tema económico a costas de expedir una certificación falsa.  

Igual pasa cuando un paciente consulta un domingo en la mañana, (un día en que la mayoría de los trabajadores descansan). ¿Puede un médico certificar que el paciente solo tiene la condicion de incapacidad a partir del lunes? ¡Rotundamente, no!  La incapacidad determinada por la lesión o enfermedad, es una condicion clínica que no depende del documento expedido por el médico. Si la merma de la capacidad para laborar está presente, el médico debe certificarla, independiente del horario de trabajo que tenga el consultante. 

¿Y si el paciente no quiere estar incapacitado?

Ya vimos que la incapacidad médica es una condición propia de la enfermedad del paciente, que certifica el médico, pero que no depende de él. De la misma forma, el médico no puede negar que dicha condición exista por solicitud del paciente. 

Con frecuencia me llegan pacientes que debido a su enfermedad o lesión no está en condiciones de trabajar. En muchos casos me piden que no los incapacite (generalmente porque no quieren ver reducidos sus ingresos). Como médico es mi responsabilidad certificar que un paciente no está en condiciones de laborar, independiente de sus deseos. 

En el caso de una enfermedad contagiosa, no hay duda. Es unánime la idea de que hay que "incapacitarlo" (expedirle el certificado de incapacidad) de todos modos. Pero en las enfermedades no contagiosas, la situación debería ser igual. 

Imaginen una persona con una pierna hichada que debe estar en reposo con la pierna elevada). El empeoramiento de su condicion será responsabilidad del profesional que, siguiendo los deseos del paciente, no expida el certificado de incapacidad. 

Un paciente tiene todo el derecho a renunciar a la incapacidad expedida, pero un médico tiene el deber de no enviar a trabajar a un paciente al que considera que no está en condiciones de hacerlo. En este caso solo hay dos soluciones éticas para el médico: la primera es expedir el certificado de incapacidad, y que el paciente renuncie a tramitarlo ante la empresa, asumiendo su responsabilidad). La otra es que el médico deje constancia en la historia clínica de que hay una limitacion clínica para laborar, y que el paciente se niega a recibir el certificado de incapacidad. En este caso, el médico debería, para evitar un proceso por mala praxis, hacerle firmar un desistimiento al paciente en el cual consta de que le advirtió las consecuencias de no acoger su recomendacion de reposo, y aún así el paciente se negó a estar incapacitado. 

Como pueden ver, estos temas sobre incapacidades no están del todo regulados. Se supone que siempre debe primar el beneficio del paciente. Para muchos médicos prima la condicion de salud y para otros la condicion económica del paciente. He expuesto mis argumentos como médico. Ya ustedes decidirán cual aspecto privilegiarán. 

Lea también la diferencia entre incapacidad médica (incapacidad médica), e incapacidad médico-legal




miércoles, 30 de agosto de 2023

La última clase: Luis Felipe Gómez Isaza

El 31 de agosto de 2023, en la Casa Museo Otraparte de Envigado se hará el lanzamiento del libro:  La última clase, del médico y escritor Luis Felipe Gomez Isaza.  (vea la transmisión en vivo YouTube.com/CasaMuseoOtraparte)

Tengo el honor de haber participado con el prólogo del libro y de ser el presentador del evento. Agradezco inmensamente el honor que me hace. Es un libro precioso que todos deberían leer. 

Sin más preámbulo, les dejo el prólogo.  Antójense de leer este precioso libro y de asistir a su lanzamiento.



Prólogo a La Última Clase.

Hay personas que a veces uno conoce en algún momento, y las sigue conociendo a lo largo de la vida; y ante las cuales uno se sigue maravillando de lo que se puede aprender de ellas.

Conocí a Luis Felipe Gómez Isaza por allá a finales de los años 80s, cuando yo era un estudiante de medicina. Fueron encuentros ocasionales y muy cortos, que no pasaron de algún cruce de datos sobre algún paciente. Luego de graduarme y pasar varios años trabajando en pueblos, volví a Medellín y tuve la fortuna de trabajar como médico de urgencias y de Cuidados intensivos en la Clínica Cardiovascular (actual Clínica VID) a mediados de los años 90s.

Allí volví a encontrarme con el doctor Gómez quien en ese entonces dirigía el servicio de Medicina Vascular. Siempre fue muy respetuoso conmigo cuando lo llamaba para alguna interconsulta con algún paciente. Siempre admiré su respeto por los enfermos y por los médicos novatos. Pero hubo un día en que descubrí que no estaba frente a un especialista del montón. Una mañana en una reunión académica que solía hacerse en el auditorio de la clínica, Luis Felipe Gómez nos dio una conferencia sobre la historia del caballo. Recuerdo que nos habló de Alfonso X —El sabio—, de la conformación de la caballería, de las cruzadas y nos mostró unas fotos suyas entrando a los archivos de Indias, en España, donde fue a consultar sobre los primeros equinos que llegaron a América.

Quedé gratamente sorprendido. Durante mis años de carrera, había encontrado grandes maestros que no solo sabían medicina, sino que también eran humanistas: excelentes lectores y mejores conversadores, conocedores de la cultura y de la historia universal. Casi todos ellos, ancianos venerables que habían sido formados con el precepto de que “un médico que solo de medicina sabe, ni medicina sabe”. A lo largo de mi enseñanza había tenido muchos profesores, unos buenos y unos no tan buenos. Pero había algo en un puñado de ellos. Los verdaderos maestros no solo sabían de medicina. Eran personas que habían conocido el alma humana y daban fe de ello. Personas que no solo eran capaces de señalar la composición de una célula o cómo funcionaba un antibiótico, sino que conocían de historia, de geografía, de matemáticas, de política, de economía, de literatura o filosofía; médicos en todo el sentido de la palabra. Eran personas que podían hablar con otro colega de los avances más recientes de la farmacología, pero que podían conversar de tú a tú con un campesino que sembraba café en el suroeste antioqueño. Ese día descubrí que Felipe Gómez era uno de los miembros de esa raza médicos que tenían el humanismo en su ADN, a pesar de ser un especialista bastante joven.

A lo largo de los años he seguido en contacto con Felipe Gómez. Por una agradable coincidencia he trabajado en los mismos lugares que él y puedo dar fe de que es un ser excepcional: lo he tenido como profesor y como colega. Hemos compartido amistades e intereses, en especial el de la escritura y hemos celebrado mutuamente nuestros libros. Siempre ha sido un placer conversar con él sobre temas muy variados, en los que invariablemente salgo sorprendido y menos ignorante luego de su encuentro.

Médico especialista, profesor universitario, jefe del departamento de medicina, criador de caballos, amante del futbol y de los tangos; enamorado de la vida y de la cultura. Amante de su familia y amigo fiel. Un verdadero humanista, de los que quedan pocos.

Leer sus libros ha sido un placer, comenzando por los Cuentos del Cartujo (2014), y siguiendo por los Cuentos de Cupido (2016), y los Cuentos de Sísifo (2018), libros llenos de picardía y humor que narran historias muy humanas. Después me sorprendió con otro: Numero 8 (2019), que trata de un tema para mí desconocido, pero vital para Felipe: El futbol. En 2020, a raíz de una travesía siguiendo los pasos del General San Martín, parió otro libro: Viaje a caballo, un bellísimo libro con fotografías, historias y poesía, de esa que solo puede crearse cuando se está en medio de la naturaleza sobre el lomo de un caballo.

El libro que ahora tiene el lector en su mano, La Última Clase es igual de bello, lleno de amor por la profesión médica, por los estudiantes y por los pacientes. En él cuenta Felipe Gómez algunas historias a lo largo de varios años de aprendizaje y docencia, desdibujando el límite entre una y otra —como debería ser—. La Última Clase es una serie de reflexiones sobre la medicina, sobre la educación, sobre el eterno problema de los alumnos que quieren llegar a ser dioses sin haber aprendido primero a hacer magia saludando a una mujer enferma o poniendo la mano en el hombro de un paciente. Es una invitación a entender que cuando uno aprende a hacer este tipo de magia se olvida la intención de llegar a ser un Dios para darse el gusto de ser un ser humano que ayuda a otro ser humano.

Este libro es un homenaje a varios maestros que forjaron seres excepcionales convencidos de que solo el amor por los demás nos salva de la miseria y el dolor. Es también una invitación a pasar la antorcha a las nuevas generaciones. A crecer como personas para poder enseñar el mejor camino.

Dice el autor que este libro es su despedida como docente. Yo no le creo. Tal vez oficialmente no sea docente de una institución universitaria, pero conozco bien a “Pipe”. Las personas así jamás dejan de enseñar (ni de aprender).

Estoy completamente seguro de que esta no será su última clase.

Carlos Alberto Velásquez Córdoba
Abril de 2023