"SOMOS ENANOS EN HOMBROS DE GIGANTES" (Bernardo de Chartres - S. XII)

martes, 3 de diciembre de 2013

El Doctor. Lucas Fildes

El 3 de diciembre se conmemora el día panamericano del Médico.

Esta vez mi humilde homenaje será compartirles una obra de arte. Una pintura que en mi concepto, expresa lo que implica ser un verdadero médico. 

En 1890 Sir Henry Tate (1819-1898) encargó una obra al pintor Lucas Fildes, cuyo tema fue dejado a su propia discreción. El artista eligió  el téma de "El Doctor" para recordar una tragedia personal propia, cuando en 1877 su primer hijo, Phillip, padeció una enfermedad febril. En  la obra plasma la dedicación del Dr. Gustavus Murray quien permaneció al lado de su paciente a pesar de que en aquella época la mayoría de las enfermedades infecciosas eran incurables y mortales. El niño murió y el pintor quiso hacer un homenaje al médico que estuvo con ellos en todo momento. 

Sir Samuel Luke Fildes, The Doctor. 1891.  Galeria Tate

Fildes (1843-1927) pinta un niño pequeño en un interior rústico recostado sobre los almohadones de dos sillas, su pálido rostro iluminado por la lámpara de cristal sobre la mesa. El doctor, vestido con un traje de chaqueta, se sienta al lado de la cama improvisada mirando hacia abajo a su paciente con preocupación. El padre del niño, de pie en el fondo con la mano en el hombro de su mujer cuyas manos están entrelazadas como si rezara, ve el rostro grave del médico. Su humilde estilo de vida es evidente por los elementos de estaño, el trozo de alfombra en el suelo de piedra y su ropa harapienta. La extensión de la enfermedad del niño puede ser intuida por la  botella de medicina medio vacía sobre la mesa, el tazón y jarro en el banquillo utilizado para aliviar la temperatura de aquel. Los trozos de papel en el suelo podrían ser recetas prescritas por el médico.

Fildes describe la preocupación del médico por su paciente, aún a sabiendas de que todo está en su contra. 

En contraste, ahora en pleno siglo XXI, cuando la tecnología permite escudriñar mas el cuerpo humano, nuestros pacientes se sienten menos satisfechos con la forma en que son atendido por los "doctores". 

Hay muchos "doctores" y muy pocos médicos. Pensamos que ser "tecnológicos" es mejor que ser "humanos". Se nos olvida que el buen médico requiere conocimientos pero también amor. 

Hace poco conversaba con otro colega sobre la crisis que hay en la salud, y dentro de la conversación surgió una reflexión contundente: 

Hay dos tipos de médicos. Los que hacen lo que el paciente necesita y los que hacen lo que le conviene al asegurador. 

Hoy quiero hacer un homenaje a los verdaderos médicos.
Aquellos que lo son de corazón. 


Feliz día del médico. 




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